El ministro de Relaciones Exteriores, Omar Paganini, se refirió a las elecciones de Venezuela que tendrán lugar el próximo domingo y dijo que tienen un parecido con el plebiscito de 1980 en Uruguay porque en ambas situaciones "la cancha estaba flechada".
"La cancha está flechada y en el plebiscito del 80 la cancha estaba flechada. El Uruguay votó el No igual, con una cancha flechada y empezó un proceso de apertura. Tal vez estemos en una situación similar", aseguró el canciller en entrevista con el programa Desayunos Informales (Canal 12).
El plebiscito al que hace mención Paganini es aquel donde el 30 de noviembre de 1980, en plena época de la dictadura, el gobierno cívico-militar propuso modificar la Constitución con el objetivo, en cierto sentido, de legitimar la dictadura. El proyecto fue finalmente rechazado por la población con un 56% de los votos validados y ese hecho desencadenó el proceso de apertura democrática en el país.
Para Paganini, al igual que pasó en Uruguay hace más de 40 años, el gobierno venezolano tiene el objetivo de poner la elección en su favor.
"Esa es la apuesta del oficialismo, por eso proscribió a María Corina Machado, por eso no dejó inscribir a Corina Yoris, por eso ha complicado la situación, por eso ha arrestado a dirigentes del comando de campaña de Corina, su jefe de seguridad, su jefe de campaña que está refugiado en la embajada argentina. El régimen ha hostigado", afirmó Paganini.
En este sentido Paganini reconoció que la situación les "preocupo" porque el "régimen" estuvo interfiriendo en el proceso electoral, sin embarga reconoce que este proceso puede ser "un camino de apertura democrática en Venezuela".
"Vemos un movimiento muy vigoroso de la gente en Venezuela pidiendo libertad, pidiendo democracia y de repente esto es una oportunidad", dijo.
Para el canciller, si las elecciones tuvieran un "mínimo de transparencia", sería una gran "oportunidad de apertura" para el país.
El no envió de observadores y la posición de Lula Da Silva
En otros sentido, el ministro habló sobre la posibilidad de enviar observadores a las elecciones y aseguró que en ningún momento "estuvo planteado" ya que normalmente no lo hacen y además sería complejo enviarlos porque "el régimen ha estado complicado con el tema de los observadores".
"En algún momento sí estuvo planteado por la Unión Europea y finalmente el régimen decidió que no vinieran. y Ayer tuvimos la noticia de que los observadores que iban a enviar Brasil, no los va a enviar finalmente. Lo cual son todas malas señales respecto de la situación", expresó Paganini.
Pese a esto, comentó que iban a haber observadores del Centro Carter, una ONG Norteamérica y también de parte de la ONU.
Consultado por el proceso de entrega del poder en caso de que el oficialismo pierda, el canciller dijo: "Va a ser complejo, sobre todo con estas declaraciones de que va a haber un baño de sangre. Cuando uno escucha al gobierno diciendo que va a haber un baño de sangre, ¿qué es lo que está escuchando?".
Sobre esto, aseguró que sus palabras se puede leer de "muchas maneras", sin embargo sus dichos no son "muy alentadores".
Preguntado por si le sorprendieron las declaraciones de Lula Da Silva por las palabras de Nicolás Maduro, Paganini reconoció que "un poco sí", pero la realidad es que "lo que dijo fue un disparate". "Es razonable que le genere esa reacción a un líder democrático", enfatizó.
"Es un proceso donde hay un régimen que para nosotros es dictatorial, que empieza a generar oportunidades de apertura, ojalá se pueda avanzar en esa dirección, esa es la posición del gobierno", dijo sobre el final.
El próximo domingo se celebrarán las elecciones nacionales en Venezuela. Allí Nicolás Maduro buscará extender el mandato chavista mientras que la oposición se presenta unida bajo la candidatura de Edmundo González y el espejo de María Corina Machado.