Que Venezuela es un parteaguas para la política uruguaya ya se sabía. Y que los partidos tenían posiciones diferentes también. Pero la novedad de este miércoles fue que tras partir de lugares distintos y luego de un debate que registró algunos momentos de tensión, principalmente entre Sebastián da Silva y la presidenta Bettiana Díaz, los tres principales partidos del sistema uruguayo intentaron y estuvieron muy cerca de acordar una declaración común por lo ocurrido el 3 de enero cuando fuerzas estadounidenses irrumpieron en Caracas y capturaron a Nicolás Maduro junto a su esposa.
Una moción bastante “lavada”, que no mencionaba a Venezuela ni a Maduro ni a Estados Unidos o Donald Trump redactada por el colorado Pedro Bordaberry alumbró esperanzas, pero finalmente quedó por el camino debido a que la oposición mantuvo como condición que incluyera un cuestionamiento explícito al régimen dictatorial de Maduro, algo que era rechazado por el oficialismo, que terminó aprovechando su mayoría –6 sobre 11– para terminar votando su declaración inicial, que no incluía este asunto.
Si bien la sesión fue más larga de lo previsto ya que comenzó a las 9.30 y se extendió hasta las 16, lo que obligó a que la presentación de los ministros Gabriel Oddone (Economía) y Cristina Lustemberg (Salud Pública) sobre los cambios al Fonasa se retrasará dos horas, el período de negociaciones fue más corto.
Sobre las 14.30 el diputado nacionalista Juan Martín Rodríguez planteó, en sala, que si el Frente Amplio estaba dispuesto a cuestionar a Maduro había posibilidades de acuerdo. Para esa hora, ambos bloques habían escrito mociones que coincidían en los reproches al injerencismo e intervención de Estados Unidos pero diferían en este asunto. La distancia también se había explicitado en las intervenciones de cada uno.
La respuesta llegó algunos minutos después, cuando el senador frenteamplista Daniel Borbonet señaló que la situación le exigía al Parlamento “estar a la altura” pese a que tuvieran visiones diferentes. “Tenemos que juntarnos para tener declaraciones en conjunto sin poner condiciones”, dijo y propuso que hubiera un cuarto intermedio para intentar acordar.
En ese momento, Borbonet y Bettiana Díaz salieron del hemiciclo y fueron junto a Rodríguez y Bordaberry a la sala de la bancada blanca del Senado para dialogar y negociar durante algunos minutos. Fue ahí que el senador colorado esbozó una solución con un texto que evitaba mencionar los aspectos que habían sido más delicados del debate.
El documento, con seis puntos, mencionaba los asuntos que generaban consenso como que la “igualdad soberana de los Estados constituye un pilar irrenunciable del orden jurídico internacional” o que “la solución pacífica de las controversias internacionales es el único camino compatible con la estabilidad regional y global”.
WhatsApp Image 2026-01-07 at 16.28.36
Sin embargo, al bajar a las bancadas, la esperanza se esfumó, ya que la oposición, particularmente los blancos, reiteraron que debía sumarse un punto con el primero de la moción que habían presentado.
Ese párrafo declaraba la “más absoluta condena al régimen dictatorial venezolano, sostenido durante años de manera ilegítima, apelando a la represión, persecución y a la encarcelación sistemática de los disidentes, a la violación contumaz de los derechos humanos, al fraude electoral y al terrorismo de Estado”.
Eso no era aceptado por el Frente Amplio, que consideraba que el tema debía centrarse en lo ocurrido el 3 de enero por "el riesgo de admitir una intervención militar que viola normas vigentes" y que el debate sobre el “régimen” político de Venezuela era un asunto que, de todas formas, ya había recibido múltiples condenas por parte de la izquierda.
En la sesión, Borbonet había planteado que Orsi en octubre de 2024 –cuando era candidato– había dicho que Venezuela era una dictadura y que el gobierno, a través del canciller Mario Lubetkin o el embajador en la OEA, Edison Lanza, ha dicho que el país no reconoce el resultado de las elecciones y que hay graves violaciones a los derechos humanos.
Tras votarse la moción oficialista, el senador nacionalista Sebastián Da Silva dijo que incluir el cuestionamiento a Maduro era un "parteaguas" mientras que Rodríguez consideró que habían estado "muy cerca" de lograr un acuerdo. "Creo que Uruguay y el sistema político uruguayo van a terminar de dar el paso respecto a Venezuela cuando todos franca y sinceramente nos miremos a los ojos y nos digamos lo que en secreto nos decimos: que en Venezuela hay, hubo y seguirá habiendo un régimen hasta que el pueblo venezolano no se pueda expresar en paz, en libertad y con la debida convivencia democrática", sentenció.
Por último, Gabriel Otero, diputado del Frente Amplio, reivindicó la preocupación de su fuerza política por el "pueblo venezolano". "Desde que entramos a esta sala la principal preocupación del Frente Amplio va a ser el pueblo venezolano, que con los hechos sucedidos –y tampoco voy a recrear el debate–, ha tenido un duro golpe desde el punto de vista de la disminución de las posibilidades de una salida transitoria y transitada con autonomía. En ese sentido (...), sepan que el Frente Amplio va a seguir tratando que la paz y la paz sea duradera en función del derecho internacional", argumentó.