La directora de Gestión Territorial del Mides, Mercedes Clara, estaba hablando sobre el trabajo con las personas que viven en la calle en el interior del país cuando el grito de una mujer fuera del comité de base la hizo callar abruptamente.
Los 20 militantes del Frente Amplio hicieron silencio, preocupados y anticipando una situación de inseguridad o violencia, hasta que la protagonista pasó por la ventana: era una niña que iba con sus padres y hermanos caminando por la calle Colorado y se reía a carcajadas en medio de la noche fría.
“Es raro escuchar gente feliz, pero pasa”, bromeó el alcalde del Municipio C, Damián Salvetto, liberando las risas de los militantes.
Si la delincuencia es el principal problema para los uruguayos, hay una segunda inquietud que se repite en las conversaciones, especialmente dentro de los comités: la cantidad de personas en situación de calle.
Para atender esa preocupación llegó Clara este lunes al barrio Jacinto Vera, donde -en un encuentro del que participó El Observador- contó el trabajo que está haciendo el ministerio, dejó traslucir los inconvenientes que atraviesa un organismo “muy desarticulado, sin estructura ni carrera funcional” y calificó de “fracaso absoluto” el trabajo de todos los gobiernos en el tema calle.
La principal inquietud de los militantes -que valoraron como positivo lo realizado por el Mides de Gonzalo Civila hasta el momento- era la cantidad de personas en calle, que se “disparó” en los últimos años. Luego de que un militante culpara al gobierno de Luis Lacalle Pou -especificamente al entonces ministro Martín Lema- de esta situación, Clara respondió que “discrepaba” y valoró parte del trabajo del gobierno de coalición.
“A la administración anterior hay muchas cosas que le achacamos por lo que hicieron con el ministerio, pero en cuanto al plan de calle yo creo que hicieron un camino de ensayo. El problema de calle viene creciendo, nunca paró de crecer ¡Nunca! Ni nosotros cuando estábamos antes, ni el gobierno anterior, ni ahora, sigue creciendo. No es que podamos tirarnos la culpa uno a otro, porque ninguno supo qué hacer. Hemos sido un fracaso absoluto como política pública, y no solo nosotros, es en el mundo también”, enfatizó Clara.
Clara cuestionó al gobierno anterior por “replegar” al Mides y dejar de “recorrer los barrios”, pero destacó que tuvo “cosas buenas” como “intentar diversificar” la oferta para los indigentes.
“Por ejemplo la experiencia de los refugios 24 horas. Fueron cosas muy chiquitas, puntuales, hicieron tres cositas acá, tres allá, pero intentaron diversificar y eso estuvo bueno. Nosotros lo que hacemos es, todas esas cosas, ampliarlas. Creo que es sano”, elogió.
Actualmente, contó la jerarca, hay “más de 9.000 cupos en refugios”. “Es mucha gente que está en la vuelta y tenemos que ver cómo generamos las puertas de salida. No seguir abriendo refugios, que tienen que existir, si no generar otras posibilidades”, explicó, y mencionó que el Ministerio de Vivienda “se comprometió a generar viviendas” y que el Mides está ampliando el plan de “viviendas colectivas”, entre otras opciones.
Ministerio “muy débil”
La directora de Gestión Territorial reconoció que el ministerio tiene una “fragmentación muy grande que debilita la capacidad de respuesta”.
El ministro Gonzalo Civila junto a la directora de Gestión Territorial del Mides, Mercedes Clara
Foto: Dante Fernandez / FocoUy
“Todas las direcciones tienen sus programas, entonces en total son 70 programas, imagínense… (...) Es muy loca la situación, todo el mundo dice que somos pocos, pero si vos preguntás somos muchos. Lo que pasa es que estamos de una forma que no nos ayuda a potenciar el trabajo. Venimos con la tarea de hacer un orden más racional que permita mejorar la capacidad de respuesta. Hoy el ministerio, realmente, está muy débil en la capacidad de propuesta, en responder a las realidades y a las necesidades de nuestra gente, que es nuestro norte, lo que más nos importa”, lamentó.
Además, la jerarca también habló sobre los trabajadores del ministerio. Si bien destacó que hay "gente muy comprometida", dijo que se debe "trabajar mucho en el sentido de la tarea, en la vocación" de los funcionarios.
“Uno creía que el ministerio tenía mucha gente con camiseta, porque así nació el ministerio, con aquella mística. Pero entre que no hay estructura -algo que no ayuda porque no motiva a que los trabajadores avancen- y que las situaciones son jorobadas, les toca un lugar difícil. Hay mucho burnout, mucha gente certificada, que no puede atender al público. Es una preocupación fuerte”, señaló.
Clara indicó que las autoridades buscan “construir un ministerio diferente, que vuelva a salir a los territorios, que vuelva a empatizar con las personas, que vuelva, de verdad, a acompañar las trayectorias”.