La idea de “construir unidad adentro” para “exhibirla afuera” que lanzó el presidente de la República, Yamandú Orsi, durante una reunión con algunos referentes en política internacional sorprendió –tanto por la forma como el fondo– a los principales partidos de la oposición.
El mandatario argumentó que era bueno para un país pequeño como Uruguay seguir mostrándose como un rara avis en una región y mundo convulsionado, pero los principales dirigentes blancos y colorados vieron la movida más como una búsqueda de legitimación de lo actuado –particularmente en Venezuela– que como una proyección hacia el futuro.
Algunos senadores y diputados intercambiaron informalmente sobre el tema este jueves en el Parlamento, ya que ambas cámaras levantaron el receso para votar el ingreso al país de militares chinos y españoles.
En el Partido Nacional, uno de los primeros en reaccionar fue el expresidente Luis Alberto Lacalle Herrera, que consideró que Orsi equivocaba el camino al poner en discusión ante los partidos un documento elaborado por terceros.
Esto luego que los medios informaran que los participantes de la reunión del miércoles en el Cefir –entre los que estaban personas vinculadas a la oposición como Alberto Volonté, Sergio Abreu y Guillermo Valles– escribirían un documento que Orsi luego le presentaría a los partidos.
“Si pretende recabar la opinión de los partidos políticos, debe dirigirse a sus autoridades institucionales”, señaló Lacalle Herrera, mientras que el diputado Juan Martín Rodríguez dijo que buscaba "tercerizar" la política exterior y aludió a la movida como una "puja de personas" en referencia al canciller Mario Lubetkin y el asesor de Orsi, Álvaro Padrón, que también integra el Cefir.
Desde el Partido Colorado, Pedro Bordaberry, agregó que el diálogo interpartidario en política exterior debió hacerse “antes de alinearse con los que apoyaban a Maduro” o de nombrar a Beatriz Argimón y Carolina Ache como embajadoras “sin consultar”.
A su vez, Luis Alberto Heber dijo que no imaginaba que pudieran encontrar “puntos en común” con un “gobierno que sistemáticamente justificó y defendió dictaduras como la de Cuba, Nicaragua y Venezuela”.
“Amparó y no condenó la persecución, encarcelamiento y hasta asesinatos a dirigentes políticos. Terrorismo de Estado, aparato represor y violación de los derechos humanos es lo que han vivido estos pueblos hermanos. Es una diferencia profunda y sustancial la que tenemos con el FA”, subrayó.
En tanto, el exdiputado colorado Ope Pasquet consideró “positiva” la actitud de Orsi de buscar acuerdos con todos los partidos políticos aunque no sería “fácil encontrar fórmulas de consenso”.
Venezuela parteaguas
Si bien la mayoría del sistema político coincide en cuestionar la intervención de Estados Unidos en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro siguiendo postulados del derecho internacional que se han transformado en clásicos de la Cancillería uruguaya, blancos y colorados reclaman también que el gobierno de Orsi cuestione el fraude en las elecciones y la existencia de presos políticos en el país caribeño.
De hecho, este asunto es el que figura más complejo en la búsqueda de acuerdos, algo que ya quedó de manifiesto semanas atrás en el Parlamento cuando los partidos no llegaron a un consenso.
En ese entonces, Pedro Bordaberry redactó una moción lavada –que evitaba nombrar figuras políticas y países– pero los nacionalistas fueron intransigentes en que debía cuestionarse a Maduro por lo que el acuerdo naufragó.
Este jueves, el exembajador del país ante la OEA durante la administración de Luis Lacalle Pou, Washington Abdala, escribió que no había “política exterior de Estado consensuada como en alguna otra época” y planteó que afirmar eso está “reñido con la realidad”.
“No se cree en los mismos valores, ni en los mismos intereses. No se piensa parecido, se podrán elaborar documentos diplomáticos hábiles, pero no reflejan la verdad”, sentenció.
¿Represalia?
Aunque la información disponible no permite vincular un hecho con el otro, y el embajador de Estados Unidos en el país, Lou Rinaldi, dijo este jueves –tras reunirse con Orsi– que no creía que “fuera tan determinante”, algunos integrantes de la oposición consideraron que la decisión de incluir al país en el listado de 75 a los que se les pausa el otorgamiento de visas de residencia está relacionada con la suscripción junto a Brasil, México, Chile, Colombia y España de un comunicado crítico con el gobierno de Donald Trump por lo hecho en Venezuela.
“Me da vergüenza. Es un enorme retroceso, el gobierno uruguayo no ha entendido que en este momento de la política internacional hay que hacer como los helicópteros que agarraron a Maduro, volar bajito y pasar desapercibido por el radar, que ni nos vean. De esa forma Uruguay no está alineado a ninguna de las tensiones que vemos todos los días”, señaló Sebastián da Silva, que consideró que el país se había “aliado a lo peor”.
La línea fue compartida por Pedro Jisdonian, al decir que Uruguay se "escondió" detrás de los países pero el "costo" lo pagaban los ciudadanos.