Este viernes el Ministerio de Salud Pública (MSP) autorizó al laboratorio Megalabs a registrar y posteriormente vender el producto Ozempic, un fármaco inicialmente concebido para tratar la diabetes del tipo 2 pero que se volvió furor en los últimos meses para combatir la obesidad y acelerar la pérdida de peso.
Qué es el Ozempic
Se trata de un medicamento inyectable, que puede aplicarse en dosis de 0,5 miligramos, 1mg o 2 mg. Su contenido es la semaglutida y Ozempic en realidad es el nombre bajo el que se comercializa, aunque existen otros, según el laboratorio.
La semaglutida, según portales especializados en medicina, es el componente principal y un imitador del glucagón-1 (GLP-1).
Originalmente se recetó para los pacientes con diabetes del tipo 2, es decir, aquellos cuyos organismos tienen problema para regular los niveles de azúcar. En estos casos, el páncreas no produce suficiente insulina y las células, que no responden de manera adecuada a la insulina, producen menos azúcar.
Según la página oficial de Ozempic, el medicamento está indicado para los pacientes con diabetes tipo 2 "junto con una dieta y ejercicio", con el objetivo de "mejorar los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre en adultos".
Pero también para "reducir el riesgo de eventos cardiovasculares serios tales como ataque cardíaco, ataque cerebral o la muerte en adultos que padecen diabetes mellitus tipo 2 con enfermedades cardíacas confirmadas".
Entre otras advertencias, la página del producto alerta que se desconoce si es posible aplicar el medicamento en personas que hayan experimentado una pancreatitis, aquellas que tengan diabetes del tipo 1 o menores de 18 años.
Ozempic para adelgazar
Aunque no fue su finalidad original, Ozempic demostró buenos resultados para contribuir en la pérdida de peso. Quienes lo han aplicado explican que la sensación de saciedad se prolonga e incluso las ganas de beber líquidos.
La propia web del medicamento afirma que el Ozempic retrasa la salida de los alimentos del estómago. Sin embargo, también advierte que la agencia reguladora de Estados Unidos, la FDA por sus siglas en inglés, no aprobó el uso de Ozempic para "la pérdida de peso o el manejo crónico del peso".
"Hasta el día de hoy, Novo Nordisk no ha realizado estudios para evaluar el efecto en el peso después de dejar de usar Ozempic", advierte también el fabricante.
El hospital mexicano CMQ elaboró un artículo en el que cita estudios clínicos en los que se ha observado una pérdida de peso de entre 5% y 10% en relación al peso inicial de los pacientes al iniciar el tratamiento con Ozempic.
Allí se detalla que el modo de empleo es de una inyección semanal en el brazo, pierna o abdomen.
Los estudios sugieren que el Ozempic reduce el apetito (al prolongar la sensación de saciedad), aumenta el gasto energético (los usuarios queman más calorías durante la actividad física), retrasan el vaciamiento gástrico y acelera el metabolismo y la digestión.
Sin embargo, todos los informes señalan que debe ser utilizado con supervisión médica, acompañado de una dieta saludable y ejercicio físico.
Un reportaje publicado en El País de Madrid en marzo de este año alertaba por una gran cantidad de casos de efecto rebote tras la pérdida de peso al utilizar Ozempic, algo que luego estudios científicos determinaron que puede combatirse si el usuario mantiene el ejercicio físico.
Este año cinco expertos de Estados Unidos, Canadá y Dinamarca, cuyos estudios propiciaron los fármacos para combatir la diabetes y la obesidad, fueron premiados en España con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica.
"Las investigaciones de los científicos galardonados han establecido las bases endocrinas de la diabetes y la obesidad, patologías prominentes que son un problema global de salud pública sin tratamiento efectivo hasta la fecha", según el jurado del premio.
Se trata de los investigadores estadounidenses Jeffrey Friedman, Joel Habener, Svetlana Mojsov, el canadiense Daniel Drucker y el danés Jens Juul Holst, quienes han estado detrás del "gran avance en el tratamiento de la diabetes tipo 2" de los últimos años, señaló una nota de prensa de la fundación.
Este salto ha sido posible gracias al uso de la semaglutida, una sustancia que "juega un papel de contrapeso de la insulina en el equilibrio del azúcar en sangre", según el texto.
Al tenerla como principio activo, el Ozempic ha sido muy eficaz en la lucha contra la diabetes.
Pero la semaglutida también actúa como fuerte supresora del apetito, "lo que ha convertido en un éxito al Ozempic" para tratar la obesidad, agregó la fundación, según publicó AFP.
Los efectos secundarios del Ozempic
Pese a su creciente popularidad, estos fármacos para adelgazar han generado debate por los efectos secundarios que pueden provocar, como problemas gastrointestinales graves, según señaló un estudio publicado el año pasado en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA).
El fabricante señala en la página web que Ozempic puede causar "efectos secundarios graves", entre los que incluye "posibles tumores en la tiroides, incluso cáncer".
Sin embargo, los efectos secundarios más comunes que declara Ozempic son las náuseas, vómitos, diarrea, dolor de estómago y estreñimiento.
En otro orden de posibles efectos secundarios, se enumeran la inflamación del páncreas (pancreatitis), "cambios en al vista", bajones de azúcar en sangre, problemas renales, reacciones alérgicas graves y problemas en la vesícula biliar.