En Tacuarembó, un joven de 20 años que llevaba un paquete con estupefacientes quedó libre luego de haber sido brutalmente golpeado en la cara por policías cuando fueron a detenerlo.
La audiencia en la que se liberó al joven ocurrió el 1° de mayo y, más allá de que el joven tenía consigo droga cuando fue detenido, fue liberado por la brutalidad policial.
El joven estaba en un taxi cuando el conductor advirtió que descartó el paquete de droga. Ahí aviso a la Policía que lo detuvo. Pero su abogado, el defensor público Joaquín Gamba, cuando lo vio notó que tenía marcas de golpes en la cara y solicitó a la fiscal un examen médico.
La evaluación constató que el joven había sido golpeado. Por eso, en la audiencia de control de detención, se liberó lo liberó. El juez argumentó que no iba a homologar una detención con indicios de "existencia de torturas".
"El Estado es el principal interesado en que el Poder Judicial homologue las detenciones, cuyo contralor tiene por cometido el magistrado de garantías y uno de esos intereses reside en descartar toda suspicacia sobre las torturas o tratos crueles inhumanos o degradantes, sino también en controlar desbordes del personal policial en el desempeño de su función", sostuvo el juez en el dictamen.
"En estas circunstancias, este magistrado no homologará ninguna detención en la que se haya constatado, aunque sea indiciariamente la existencia de torturas", concluyó.