En el sondeo, Rodríguez se sumaba a una exclusiva lista de políticos que despertaban simpatías, luego del expresidente Mujica, el entonces mandatario Luis Lacalle Pou y quien era en ese momento el candidato frenteamplista Yamandú Orsi.
“La exconductora de televisión reúne por su parte un 41% de simpatía a su favor. Por el contrario, un 36% de los consultados sienten antipatía hacia su figura. Entre medio hay un 15% que mantienen una posición ‘neutral’ hacia ella y un 7% que indicó no conocerla. El restante 1% respondió que ‘no sabe’ qué postura tomar”, consignó en ese momento El Observador.
Hoy la realidad es otra: una encuesta de julio de este año de la misma consultora muestra que Rodríguez recibe simpatías del 24% del electorado y 42% de antipatías, donde ocupó el 13° lugar de la lista de los 15 políticos con más antipatía. El saldo neto es de -18%. Entre votantes frenteamplistas, la senadora del MPP recibe 44% de simpatías, ubicándose detrás del presidente Orsi (61%), Lucía Topolansky (60%) y Carolina Cosse (50%). Tanto Rodríguez como Cosse, al igual que el secretario de la Presidencia Alejandro Sánchez, son los nombres que circulan en filas frenteamplistas como posibles candidatos para las próximas elecciones nacionales.
El Observador quiso entrevistar a Rodríguez para hablar sobre su trabajo parlamentario y acerca de la declaración difundida por el Frente Amplio esta semana sobre su persona. “La senadora no va a hablar del asunto. Gracias por interés”, respondieron desde su secretaría.
Respeto y solidaridad
Faltaban dos meses para las elecciones 2024 y el expresidente Mujica tenía una última jugada para fortalecer todavía más al MPP, el grupo que había fundado a fines de los 80 y que convirtió en el sector más votado de la política uruguaya. Era 27 de agosto y, poco después de recibir el alta de una internación, llegó en silla de ruedas hasta La huella de Seregni, para participar del acto político donde se concretaría un anuncio que a esa altura era un secreto a voces: el ingreso de Rodríguez al Frente Amplio.
Blanca Rodríguez y José Mujica en la conferencia de prensa cuando se anunció el ingreso de la expresentadora de televisión a la política.
Foto: Leonardo Carreño.
Unos días antes, el 9 de agosto, Rodríguez se había despedido de la conducción de Subrayado, el informativo de Canal 10. Agradeció la “catarata” de mensajes de afecto que recibió cuando se supo que dejaba su trabajo en televisión. Dijo que se despedía “brevemente” y citó versos del poema “Hagamos un trato” de Mario Benedetti. “Quiero hacer un trato, usted sabe que puede contar conmigo”, concluyó.
Esa noche, las redes sociales se llenaron de mensajes de periodistas de distintas generaciones -en especial mujeres- que destacaban su carácter pionero y que la colocaban en la categoría de maestra o referente de la profesión. Poco más de dos semanas después, Rodríguez se incorporó de manera formal al Frente Amplio.
El 27 de agosto de 2024, cuando oficializó su llegada a la política, Rodríguez estuvo acompañada de Mujica, Topolansky y Sánchez. También asistieron Orsi y Cosse, y el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira.
Sánchez destacó la “sensibilidad” de Rodríguez y la necesidad de apostar a un “debate calificado” en tiempos de “crispación”. Se sumaba como “independiente” y ocuparía el segundo puesto en la lista al Senado del Espacio 609.
A su turno, Mujica destacó el “origen cristiano” de Rodríguez y dijo que su llegada a la política se manejó en un ámbito muy reducido. “Sabíamos que le estábamos otorgando una figura importante al Frente Amplio, de esas que pueden hacer época”, dijo el exmandatario.
Cuando le tocó hablar, Rodríguez exhortó a “recuperar” valores como “el respeto y la solidaridad”. “Llego a la política porque estoy convencida de que es la mejor herramienta para cambiar la realidad”, dijo la expresentadora de televisión, al tiempo que aseguró que apostaba a una “política de altura”.
En su intervención, pronunció una frase que luego se convertiría en una muletilla en su contra en las redes sociales: “Yo llegue, de alguna manera, eso es lo que también me ha pedido Pepe, para jerarquizar la política. Para ejercer la mejor política, con el mejor diálogo, con la mejor negociación”.
También dijo que “nunca” la verían “en el agravio” o en “la mentira que destruye”, algo que también se le recordaría con el tiempo. Anunció que saldría “a recorrer el país” y relató que llegó a la política “como madre que conoce las preocupaciones de las familias uruguayas por el futuro de sus hijos”.
La señora, el repuesto y la otra
Rodríguez se sumó enseguida a la campaña de Orsi y Cosse; realizó recorridas por el país y fue oradora de actos. Todavía mantenía un discurso conciliador, donde expresaba su preocupación por la deserción escolar, el futuro de los jóvenes y la necesidad de preservar y avanzar en la protección de derechos, para que no fuesen avasallados. Con la llegada al gobierno, de a poco demostró que ese tono iría cambiando.
En las elecciones nacionales de octubre de 2024, el MPP rompió todos los récords electorales y Rodríguez resultó electa senadora. Pocos días después, Mujica concedió una entrevista a El País donde realizó una afirmación que a otro dirigente le hubiese valido el destierro: dijo que había buscado a Rodríguez como un “repuesto”, ante la posibilidad de que Cosse no aceptase ser la candidata a vice de Orsi luego de las elecciones internas.
"La historia de Blanca Rodríguez viene por lo siguiente. Nosotros sabíamos que era simpatizante del Frente. Pero teníamos un problema. Hubo un momento que había duda que la señora (Cosse) que salió vicepresidenta aceptara o no aceptara. Andaba el rumor de que iba a tratar de repetir la intendencia (de Montevideo) y todo lo demás", dijo Mujica.
Agregó que quería evitar “un papelón” como el ocurrido en 2019, cuando el entonces candidato Daniel Martínez demoró varios días en designar como compañera de fórmula a Graciela Villar, una figura desconocida para el gran publico e incluso para buena parte de los frenteamplistas.
"Fue una cosa desastrosa. No queríamos que pasara eso. Entonces nosotros fuimos y dijimos: hay que conseguir un repuesto, si esta mujer no quiere agarrar hay que tener a alguien para meter y empezamos a hablar con ella. Porque había que poner una mujer", dijo en alusión a Rodríguez.
"Después la señora intendente agarró viaje, cumplió con el Frente, salió", dijo Mujica. "Pero nosotros habíamos hablado con la otra. Entonces ahí decidimos: vamos a ofrecerle que sea senadora independiente. Y bueno, aceptó", agregó.
Cuando se le preguntó si Rodríguez hubiese aceptado ser vice, Mujica respondió: “Yo creo que sí, hubiera agarrado. Por lo menos nosotros la íbamos a jugar".
Al igual que ocurrió tantas veces con dichos agraviantes de Mujica sobre las mujeres, el asunto no pasó a mayores. El enojo quedó en expresiones de molestia en redes sociales, pero enseguida la polémica se diluyó. “Es el Pepe”, se escuchaba como un mantra entre dirigentes y votantes frenteamplistas, que intentaban justificar afirmaciones que a otro político le hubieran valido el título de misógino. Un hombre definiendo cómo, cuándo y dónde debe actuar una política bajo sus criterios. Mansplaining entre compañeros.
La propia Rodríguez, una mujer identificada con temas de género y derechos de las mujeres, quitó entidad al tema cuando fue consultada por la prensa. Dijo que no hablaba de lo conversado en reuniones privadas y descartó que tuviese interés en ser candidata a vice.
"Especial encono"
Dos años después de aquella presentación en la Huella de Seregni que se transmitió en forma simultánea por canales de televisión como si fuese una cadena nacional, Rodríguez asumió un papel muy alejado de la imagen discreta y ponderada que mantuvo durante su rol como presentadora de noticias.
En mayo del año pasado, a poco de asumido el gobierno, la misma Rodríguez que había asegurado que “nunca” la verían “en el agravio” o en “la mentira que destruye”, cargó visiblemente molesta contra la oposición por dos temas: la cuestionada compra de una estancia María Dolores realizada por el Instituto Nacional de Colonización (INC) y el cierre de la Biblioteca Nacional.
En ese momento, el entonces presidente del INC estaba inmerso en una polémica por la adquisición del establecimiento en Florida y por su condición de colono, algo que le impediría estar al frente del organismo, de acuerdo a las denuncias realizadas por la oposición.
En una entrevista en La Diaria Radio, Rodríguez defendió la compra. “Si cada vez que se compre un campo se va a armar este escándalo, va a ser complicado”, dijo. Habló del “especial encono” de la oposición por la adquisición de tierras para la lechería, y dijo que Viera ocupaba su cargo de manera legítima.
Pocos días después, Viera terminó renunciando a su cargo, la situación de la estancia culminó en una investigadora parlamentaria y lo último que se supo de María Dolores es que seis familias explotarán la estancia que tuvo un costo para el Estado de U$S 32 millones.
En esa entrevista en La Diaria, la senadora también defendió el cierre de la Biblioteca Nacional, un tema que generó versiones contradictorias en la interna del gobierno. Rodríguez dijo que la medida se tomó porque había “pisos inundados” y “ratas por todos lados”. Nunca se mostraron imágenes de esas situaciones; legisladores de distintos partidos concurrieron a la Biblioteca y constataron que eso no sucedió; tanto autoridades como funcionarios continuaron yendo a trabajar a pesar de la situación que describió Rodríguez.
Micrófonos abiertos
Cuando Cosse se ausenta del Senado, a Rodríguez le ha tocado presidir las sesiones. En un par de ocasiones, y a pesar de su experiencia de más de 30 años de televisión, no se percató que la sesión se estaba transmitiendo en vivo y realizó comentarios con micrófonos abiertos que pronto se viralizaron.
En uno de los videos que circula en redes, se la ve haciéndole un reproche a un funcionario del Senado que intentaba ayudarla con un aspecto reglamentario. “No me hables encima permanentemente”, le espetó Rodríguez, en tono molesto. En el otro video, se la escuchó decir: “Esta llega tarde y no tiene idea de lo que está pasando”. Algunos medios consignaron que la referencia era hacia su compañera de sector, Bettiana Díaz, y otros a la nacionalista Gloria Rodríguez, porque las dos estaban ingresando con demora al recinto del Senado.
Blanca Rodríguez preside la Cámara de Senadores cuando la vicepresidenta Carolina Cosse solicita licencia.
Foto: Inés Guimaraens
Rodríguez ha tenido distintos cruces con la nacionalista Graciela Bianchi. Uno de los más notorios fue durante el tratamiento de la última Rendición de Cuentas del gobierno de Lacalle Pou, en julio del año pasado.
La senadora oficialista cuestionó algunas obras en proceso que habían sido iniciadas por el gobierno anterior y también los indicadores sobre pobreza, en especial la infantil. Su intervención provocó la inmediata reacción de Bianchi, que cuestionó los “aires de superioridad” de la legisladora frenteamplista.
Hay un elemento vinculado al trabajo parlamentario de Rodríguez que no ha pasado desapercibido en redes sociales: sus salidas al exterior. Entre febrero de 2025, cuando asumieron los nuevos parlamentarios y junio de este año, Rodríguez hizo tres viajes en los que gastó U$S 11 mil y estuvo fuera del país por 25 días, según informó El Observador.
La senadora viajó a Ginebra, Suiza, para participar de la 151° Asamblea de la Unión Interparlamentaria; a Nueva York, Estados Unidos, a la 70° Sesión Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas y reuniones paralelas; y a Belgrado, Serbia, a la Conferencia Mundial de Mujeres Parlamentarias.
Afirmaciones erradas
Durante los debates parlamentarios Rodríguez no es de las que más hace uso de la palabra y ha recibido “varios planchazos” por parte de la oposición, que le ha marcado "errores".
El proyecto de ley sobre comisionado para la infancia presentado por Blanca Rodríguez se votó en el Senado en medio de cuestionamientos de la oposición y del INDDHH.
Foto: Leonardo Carreño
Uno de los ejemplos más recordados ocurrió durante la votación del proyecto de Presupuesto del gobierno de Orsi. Rodríguez dijo que “el diseño moderno de las políticas sociales en Uruguay comenzó durante los gobiernos del Frente Amplio”. Al instante, blancos y colorados comenzaron a responderle.
“No me queda claro si fue Tabaré Vázquez o Mujica el que diseñó las asignaciones familiares? Tampoco me acuerdo si los CAIF los inauguró María Julia Muñoz”, escribió de forma irónica el blanco Sebastián da Silva en su cuenta de X. Las asignaciones familiares se otorgan desde la década del 40 y los CAIF funcionan desde fines de los 80.
En tanto, el senador colorado Robert Silva dijo que, con esas afirmaciones, Rodríguez mostraba “desconocer el entramado de políticas sociales diseñadas, proyectadas y creadas por el Partido Colorado desde principios del siglo XX”.
Luego de la intervención de Rodríguez, el Senado ingresó en cuarto intermedio a solicitud del Frente Amplio. Cuando se retomó la sesión, la legisladora aclaró que ella se refería al “diseño de las políticas sociales”.
"El diseño de políticas sociales del que estamos hablando que es el diseño del Mides que, como todos sabemos, es un Ministerio de Desarrollo Social que se creó en 2005. No dije que se habían inventado las políticas sociales en Uruguay", enfatizó.
Rodríguez insistió en que se refirió al "diseño de las políticas sociales que se generó en ese marco". "Diseño, no invento", añadió la legisladora.
En mayo de este año, Rodríguez presentó su anunciado proyecto para crear un comisionado parlamentario de las infancias y adolescencias. La oposición dijo que era un proyecto que superponía competencias con el Instituto del Niño y del Adolescente (INAU) y con la Institución Nacional de Derechos Humanos (Inddhh).
Rodríguez siguió adelante. En comisión, la entonces presidenta del Inddhh, Mariana Mota -que antes fue jueza y lideró investigaciones por hechos vinculados a la dictadura- dijo que la propuesta de la senadora ya existía y que su creación tendría un perjuicio desde el punto de vista económico y de coordinación con el organismo que ella encabezaba.
En tanto, el director de la institución Juan Miguel Petit dijo que la propuesta significaba “olvidarse de todo lo que ha hecho y hace la institución y de lo que hacen sus equipos". “Sería una gigantesca marcha atrás", agregó.
A pesar de las advertencias, Rodríguez continuó con su idea y el proyecto llegó a la discusión en el plenario del Senado. El colorado Pedro Bordaberry advirtió durante la votación parlamentaria que había una “superposición de funciones” y propuso que la iniciativa retornase a comisión. No tuvo suerte.
En su intervención, Rodríguez comentó que el constitucionalista Jaime Sapolinski respaldaba el proyecto presentado. Bordaberry se sorprendió, porque sabía que Sapolinski estaba en contra. Se comunicó con él durante la sesión y corrigió a Rodríguez en sala.
El proyecto lo votó el Frente Amplio, que tiene mayoría en el Senado. La iniciativa fue derivada a Diputados, donde el oficialismo no puede votarlo sin el respaldo de otros partidos. De acuerdo a las consultas realizadas por El Observador, Rodríguez ha hablado con parlamentarios de otros grupos para ver si respaldan su propuesta, pero hasta ahora no ha conseguido los apoyos que precisa.
La derecha enojada
El 25 de agosto, como ocurre cada año, el Frente Amplio conmemoró un nuevo Día del Comité de Base. Rodríguez asistió a una reunión junto a la también senadora Constanza Moreira, donde se refirió al “enojo” de la derecha por “haber perdido la elección”, por la decisión del Frente Amplio de “transitar algunas instancias de denuncias" en el caso Cardama, y por la obtención de los dos votos de Cabildo para aprobar la Rendición de Cuentas.
De acuerdo a la crónica de El País, Rodríguez, “se refirió a la jerarquización de la información” por parte de los medios de comunicación.
"Ayer (por lunes) hubo una conferencia de prensa contundente del Frente Amplio que hoy no fue portada ni de La Diaria", dijo Rodríguez. "La portada fue (sobre) la conferencia de prensa de la Coalición Republicana y la denuncia contra (la ministra) Sandra Lazo", ambas en el marco del caso Cardama, agregó Rodríguez, quien condujo durante 30 años un informativo de televisión.
Palabras que construyen
El 7 de setiembre, Rodríguez -en ese momento ejerciendo como vicepresidenta- participó de la inauguración de la Feria del Libro de San José.
En esa oportunidad, dijo que “las palabras construyen realidades” y agregó que “encontrarnos y reencontrarnos en nuestros libros, en la cultura y en la palabra es clave para seguir creciendo”, según consignó la Intendencia de San José.
Sin embargo, hubo otras declaraciones realizadas por Rodríguez en San José que tuvieron más trascendencia que su intervención en la Feria del Libro: las referidas a los “discursos de odio”.
En una rueda de prensa con distintos medios que difundió Canal 5, la vicepresidenta en funciones dejó de lado el tono amigable y conciliador y afirmó: “Hay que penalizar los discursos de odio”.
“Creemos que no pasa nada, que se puede decir cualquier cosa, que se puede, de alguna manera, generar a través de esos discursos algo que sea banal. No, esos discursos de odio van a parar en algún lugar y siembran en algún lugar también odio, y eso es terrible (...) Hay que penalizar los discursos de odio porque en algún lugar van a parar", sostuvo Rodríguez.
Agregó que se debe “empezar a trabajar” la violencia a nivel educativo, una disciplina incluida en la currícula.
“El tema educativo y cultural es clave, pero sobre todo en los discursos de odio. Por lo pronto yo creo que hay que penalizar los discursos de odio en las redes y en los podios y en los micrófonos”, dijo Rodríguez.
Agregó que “hay que bajar los decibeles” en “ámbitos que tienen repercusión pública” y se refirió específicamente a la “violencia machista”. “Porque esto es también de lo que estamos hablando en estos días. Violencia machista”, añadió.
El planteo de Rodríguez generó rechazo inmediato en sectores de la oposición. El senador colorado Andrés Ojeda escribió en su cuenta de X: “Alcanzaba con preguntarle al Chat GPT. Los discursos de odio YA están PENALIZADOS en Uruguay”, escribió el secretario general del Partido Colorado, y repasó los artículos vinculados al tema.
En el mismo sentido se pronunció el senador blanco Rodrigo Blás: “Conocer la ley vigente es una obligación para cualquier legislador. Los ‘delitos de odio’ ya están penalizados en nuestro país. Un poco más de información y menos banalización. Y aclaro, por si hiciera falta: estoy analizando las declaraciones públicas de una Senadora de la República por sus conceptos desinformados, con absoluta prescindencia de su condición de género”.
Campaña de descalificación
Las declaraciones de Rodríguez sobre los discursos de odio no pasaron desapercibidas en las redes sociales, donde tanto la senadora como su hija, María Fernanda Souza -directora de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente- reciben con frecuencia duras críticas por sus acciones, declaraciones y viajes al exterior.
El lunes 14, la Mesa Política del Frente Amplio aprobó una declaración aludiendo a las “agresiones recibidas por compañeras frenteamplistas que constituyen violencia política basada en género”.
“En los últimos días la destinataria de una campaña de descalificación y desprestigio fue la compañera senadora Blanca Rodríguez. El motivo de esta campaña es una tergiversación de sus declaraciones públicas para desacreditar su iniciativa de promover una regulación contra los discursos de odio en redes sociales”, consignó el Frente Amplio.
El partido de gobierno respaldó su labor y sostuvo que “el método utilizado” para “descalificar a la persona” es “parte de las prácticas estructurales de violencia machista para amedrentar y silenciar a las mujeres que asumen el compromiso de ocupar lugares de representación política”.
El medio y el mensaje
Pasaron dos años desde que Rodríguez (67 años), dejó un medio que dominaba con soltura como era la televisión, donde no tenía mayores críticas y había casi unanimidad por su profesionalismo y seriedad.
La senadora pasó casi cuatro décadas en un ámbito en el que se manejaba como pez en el agua. Ella presentaba noticias, hacía ciclos de entrevistas especiales (la de Luis Suárez fue una de las más notorias en el último tiempo), escribió libros y fue docente de Literatura. Generaba un enorme respeto en propios y ajenos, y prácticamente no recibía cuestionamientos.
La entrevista que le realizó en marzo de 2023 al entonces presidente Lacalle Pou luego de la pandemia, en la que le cuestionó y recriminó varias decisiones del gobierno, fue de alguna manera un punto de inflexión en su ingreso a la arena de debates políticos.
Hoy la situación es claramente distinta. En medio del fragor de la lucha política diaria, desde la trinchera de su banca en el Senado, en las múltiples actividades públicas, entrevistas que concede y propuestas que realiza, Rodríguez ha dejado abiertos flancos a críticas y cuestionamientos, de los que todavía no ha salido con la soltura que tenía en televisión. Otro medio, otros mensajes.
El futuro dirá si logra, como se propuso hace dos años, “jerarquizar la política”. Y si Mujica tenía razón cuando la presentó como una figura destinada a “hacer época”.