La ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo, viajará la semana que viene a Francia para participar junto al comandante en jefe de la Armada de Euronaval, una exposición internacional que se realiza en París.
El viaje, del que informó El Observador semanas atrás, se produce en momentos en que el gobierno se acerca a tomar una definición sobre la compra de buques de patrulla oceánica (OPV) para la Armada tras la rescisión del contrato con Cardama.
Lazo prevé aprovechar la visita para recorrer astilleros, tal como lo ha hecho en otras misiones oficiales, en un contexto en que algunos movimientos del Poder Ejecutivo son interpretados como guiños hacia Naval Group, una de las empresas que ha ofertado.
El miércoles, representantes de la empresa estuvieron en Montevideo y se reunieron en Presidencia con autoridades del Poder Ejecutivo. Del encuentro participaron el prosecretario Jorge Díaz, el viceministro de Defensa, Joel Rodríguez, el asesor Alfredo Maeso y oficiales superiores de la Armada.
La ministra ha planteado que la intención es comprar al menos un buque nuevo. El Poder Ejecutivo también tiene en carpeta ofertas del astillero SIMA en Perú –socio en la región de la coreana Hyundai Heavy Industries– y la colombiana Cotecmar.
La propuesta para construir OPV en Uruguay
A estas, según supo El Observador, también se suma un ofrecimiento realizado meses atrás por la empresa uruguaya CIR junto al astillero alemán Fassmer para construir el modelo OPV-80 en Uruguay.
La iniciativa contempla la fabricación integral de las embarcaciones en el país con el desarrollo del proceso productivo en las instalaciones industriales de CIR. El montaje y la integración final se realizaría en el dique de la Armada Nacional.
A fines de julio, Lazo envió una carta en la que señaló que habían recibido el proyecto y planteó que Defensa tenía “interés en profundizar en la elaboración de los estudios técnicos, económicos y financieros para dar forma a una propuesta integral para el eventual suministro de unidades OPV”.
CIR es la metalúrgica que años atrás construyó la draga 21 de julio para la ANP en colaboración con la holandesa Royal IHC. Fassmer, en tanto, es un reconocido astillero alemán que ha participado de otros procesos de la Armada.
La idea de construir este tipo de buques en Uruguay ha sido manejada por oficiales retirados de la marina, que visualizan –además– que es una buena oportunidad para relanzar la industria naval en el país. Esas declaraciones de intenciones han tenido el visto bueno del PIT-CNT, cuyo presidente Marcelo Abdala ha abogado por el desarrollo de una política pública que promueva, desarrolle y apalanque esta industria.
Las OPV permitirían la custodia de la totalidad de las aguas de jurisdicción nacional hasta las 350 millas náuticas y el área de responsabilidad de búsqueda y rescate marítimo (SAR) hasta las 2.000 millas náuticas. Su costo está estimado en el entorno de los US$ 100 millones.
Reino Unido para las usadas
Al mismo tiempo que analiza opciones para comprar las nuevas, el gobierno evalúa la adquisición de naves usadas para confirmar un “sistema de vigilancia” y le parece interesante la propuesta de Reino Unido de dos de la clase River que pertenecen a la Marina Real inglesa.
Estos buques ingleses se utilizarían para la patrulla en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) que va desde las 50 hasta las 200 millas, aunque su incorporación genera diferencias en la Armada.
El jefe del Estado Mayor, José Ruiz, elevó al comandante en jefe José Luis Elizondo un informe crítico que el almirante trasladó a Defensa, mientras que el contralmirante Ismael González –que encabezó la delegación oficial que fue a visitar uno de los buques– realizó otro con una perspectiva favorable.
Los buques fueron puestos en servicio en 2003 –tienen 23 años de antigüedad– y la Marina Real pretende darles de baja en 2028 como parte del compromiso de los países de la OTAN de incrementar su inversión en equipamientos de defensa.
Si bien tienen medidas similares a otras patrullas oceánicas –eslora de casi 80 metros y 1.800 toneladas de desplazamiento–, el gobierno considera que “no son OPV” ya que no cuentan con hangar para embarcar helicóptero ni un cañón de 76 mm.
La intención del gobierno es definir las compras a la brevedad para poder anunciarlas antes de fin de año.