24 de marzo de 2026 5:00 hs

El comienzo de las tareas de exploración sísmica en el mar territorial uruguayo por parte de la empresa Viridien (CGG Services) sigue generando controversias pese a la autorización del Ministerio de Ambiente.

Organizaciones sociales y la Institución de Derechos Humanos (Inddhh) intentaron, sin éxito, detener el proceso al tiempo que las cámaras pesqueras consideraron “insuficientes” las compensaciones económicas que les darán por las pérdidas que tendrán.

El presidente de la Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU), Juan Riva-Zucchelli, dijo semanas atrás a El Observador que estaban en contra porque les generaba “daños muy grandes”.

Más noticias

El empresario detalló que el gobierno había dispuesto una serie de compensaciones pero las consideraban insuficientes ya que no alcanzaban a todos los que tienen permisos de pesca y debían demostrar que tuvieron pérdidas, lo que iba a generar una “gran discusión” porque no hay datos que puedan tomarse de base.

“En el juicio hace diez años que estamos discutiendo eso. No está valorizado y no hay un estudio en la zona donde van a hacer las prospecciones ni en la costa por lo que no sabemos con qué lo van a comparar”, dijo.

La autorización de Ambiente establece que la titular del proyecto deberá “compensar económicamente a las empresas con permisos de pesca categoría A y C otorgados por la Dinara que hagan uso frecuente del área de influencia del proyecto y que efectivamente demuestren una afectación a su actividad por pérdida de captura, por desplazamiento de buque o por desplazamiento o daño de arte pesca”.

Las áreas A y C son las que están mar adentro, pero los empresarios reclamaron también que se incorpore a los que pescan en la costa y tienen la B ya que aseguran que también serán afectados.

Con estos planteos arriba de la mesa, tras una intervención de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara), se realizaron algunos cambios al plan que ya había sido aprobado por Dinacea y que habilitó el comienzo de los trabajos, según supo El Observador.

Se subió de 18 a 20 millas náuticas el alcance, se extendió a cinco años el historial de capturas y se extendió un mes el período de presentación de reclamos. Las modificaciones fueron publicadas por la empresa en un sitio web del “Proyecto Charrúa” donde también pueden realizarse reclamos.

En la página también se detalla que la primera campaña se extenderá hasta el 30 de abril y que los trabajos se extenderán sobre 2.645 kilómetros cuadrados del bloque OFF-1. La exploración se realiza aproximadamente a 180 km de la costa uruguaya sobre profundidades que van entre los 70 y 3.000 metros. La segunda temporada comenzará en noviembre y durará 43 días.

Al otorgar las autorizaciones, Ambiente estableció que debería haber una distancia mínima de 100 kilómetros entre los buques sísmicos que se encuentren prospectando en simultáneo en áreas aledañas, pero Viridien pidió flexibilizar la medida, algo que quedó condicionado a los resultados de los monitoreos al modelo acústico in-situ que se realicen.

La autorización ambiental otorgada también establece que “no se podrán activar las fuentes de sonido ante la presencia de cetáceos (ballenas y delfines, entre otros), tortugas y pinnípedos (lobos y leones marinos) en un radio de 1.000 metros y “deberán apagarse inmediatamente” ante la presencia de cetáceos en el radio de mitigación de 1.000 metros y de 600 metros para las tortugas y pinnípedos. Si en 20 minutos se retiran del área de mitigación se podrá continuar con el trabajo sin repetir el trabajo de observación previa.

Viridien ya transmitió que si llega a un acuerdo comercial con el operador del bloque OFF-4 (perteneciente a APA Corporation) presentará la carta de autorización y un plan de navegación correspondiente para su ejecución. La empresa también tiene autorización para realizar tareas en los bloques 2 y 7 aunque por ahora no los explotará.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos