El presidente Yamandú Orsi anunció este viernes la rescisión del contrato con Cardama, el astillero español que estaba construyendo dos patrulleras oceánicas para la Armada por “incumplimientos graves” en las dos garantías que había presentado.
Acompañado por el prosecretario Jorge Díaz y la ministra Sandra Lazo, Orsi detalló que el Consejo de Ministros había dispuesto iniciar acciones legales por daños, perjuicios y para recuperar el patrimonio invertido (unos US$ 30 millones), y definir responsabilidades institucionales e individuales por incumplimientos graves durante la selección del astillero y el proceso de construcción.
Esto último supone, entre otras cosas, tomar definiciones sobre la investigación administrativa realizada por Servicio Civil, que sugiere que se inicie un sumario al exdirector de Recursos Financieros, Damián Galo, el cual es funcionario de Defensa.
En esa investigación también declararon varios oficiales superiores de la Armada que participaron en todo el proceso, por lo que Defensa también puede avanzar con sanciones a ellos –tal como sugiere la investigación– más allá de que se hayan retirado porque aún mantienen el estado militar dado que no pasaron cuatro años.
En este sentido, uno de los asuntos que está en la mira es la aprobación del plano de la cuaderna maestra, ocurrida a fines de febrero de 2025, a pocos días del cambio de gobierno. Esa aprobación habilitó un pago de 8,2 millones de euros y dejó firme una carta de crédito del BROU al Deutsche Bank para los siguientes pagos que se realizaron en el año.
La controversia pone el foco en el entonces comandante de la Armada, Jorge Wilson, debido a que fue quien aceptó el plano.
Los documentos recabados por el gobierno muestran que el almirante envió una aprobación el 26 de febrero, un día antes que Cardama enviara su última modificación de la cuaderna maestra. Luego, el 27 envió otra, algo que el Poder Ejecutivo supo tiempo después al cruzar información con el Deutsche Bank.
CARDAMA_
La aprobación de la cuaderna maestra ya motivó una controversia entre Wilson y el director de Material Naval, José Ruiz, al declarar en la investigación administrativa.
El 26 “recibimos el diagrama de la cuaderna maestra y los tres contratos. El director de Material Naval me informó que estaba cumplido y se liberó el pago”, dijo Wilson, tal como informó La Diaria.
Sin embargo, Ruiz declaró ante los instructores de Servicio Civil que el plano de la cuaderna maestra llegó un día después que la nota firmada por Wilson. "Llega el día 27. Ese día yo estaba haciendo el relevo del jefe de Dique de la Armada a las 11 horas. Después de las 15 horas llego a mi casa, bajo los correos y veo que llegó eso. Como al otro día había otra ceremonia en la Escuela Naval, llamé al jefe de Gabinete (Marcelo Da Silva) para coordinar el estudio; y ahí me dice que ya se liberó una carta para el pago del hito”.
Además de estas diferencias, el plano recién fue certificado por Lloyd’s el 5 de marzo, varios días después de que fuera autorizado el pago. La auditoría de Bureau Veritas, finalizada recientemente, agrega que la aprobación fue “provisional” sin que “a la fecha de nuestra presencia en el astillero, se haya producido una aprobación final".
Bureau Veritas también sostuvo que el conjunto de planos del proyecto no era definitivo y estaba condicionado a las observaciones formuladas por Lloyd’s y los requerimientos de Uruguay, por lo que Cardama estaba construyendo “a riesgo”.