El fiscal adjunto de Flagrancia de 3° Turno, Willian Rosa, advirtió por el "efecto contagio" que se está dando en delincuentes que utilizan inhibidores de señal para evitar que las alarmas de los autos se activen y así aprovechar para robar pertenencias de los vehículos.
Rosa ya había advertido en redes sociales por esta modalidad que había aparecido en casos recientes denunciados y que llegaron a la Fiscalía. Ahora, en entrevista con Todo un tema de El Observador streaming, dio más detalles. Su fiscalía ha trabajado, por la zona que abarca, en casos detectados en los barrios Pocitos, Punta Carretas, Parque Batlle, La Blanqueada, Malvín, Punta Gorda y Carrasco.
El fiscal sostuvo que las cámaras de seguridad y las investigaciones realizadas han permitido detectar el patrón común en distintos casos.
"Las modalidades delictivas van cambiando a medida que la tecnología va avanzando. Los delincuentes se sirven de los avances tecnológicos para cometer delitos. No es una modalidad inventada en Uruguay", sostuvo Rosa. De hecho, se han detectado robos de este tipo en otros países de la región, como en Chile o Argentina.
"En donde se había reportado en un inicio fue en Chile, después sobre todo en el gran Buenos Aires, como se le dice, no solo a la ciudad sino también a la provincia", indicó.
En esos países, además, se puede conseguir fácilmente en internet el dispositivo electrónico que permite inhibir la señal de la alarma.
Rosa explicó que la modalidad utilizada por los delincuentes es sencilla y altamente efectiva.
Los ladrones se ubican en zonas de alta concurrencia de autos y, mediante el uso de dispositivos electrónicos —similares en tamaño a un micrófono de mano—, bloquean la señal emitida por el control remoto del propietario al intentar cerrar el auto.
"El delincuente se vale de que hay muchos vehículos. La víctima deja estacionado su auto, acciona la alarma de forma remota y no se cerciora de que efectivamente haya quedado bloqueado", explicó Rosa.
El fiscal enfatizó que el problema no radica en la alarma en sí, sino en la interferencia que impide el bloqueo de las puertas. Al no quedar cerrado, el vehículo queda vulnerable para que los delincuentes ingresen y sustraigan objetos de valor sin necesidad de ejercer violencia sobre la estructura del auto, como la rotura de vidrios.
"La señal concreta es cerciorarse físicamente de que el auto ha sido cerrado y no esperar. Es la medida de prevención más inmediata", subrayó el fiscal, instando a los conductores a no confiar únicamente en el sonido o la señal lumínica del cierre remoto.
Y agregó que lo ideal es cerciorarse inmediatamente de bajar del auto que la alarma quedó activada y no esperar a estar a varios metros.