La colaboración entre Nico Mora y Fernando Goicoechea comenzó en el 2000 con la creación de Tango Marciano, un particular trío completado por el percusionista Gustavo Etchenique. Es probable que, posteriormente, muchos los hayan seguido en el cuarteto Intuitivo, o en sucesivos proyectos personales y actuaciones a dúo. Ahora, tendrán un propuesta diferente para verlos de nuevo juntos, el próximo martes en la Zavala Muniz.
¿Qué pasará el martes en la sala del Solís?
Nico Mora: Este concierto es como una consecuencia de trabajos que ya venimos haciendo. En noviembre del año pasado estuvimos en Suiza tocando a dúo y este concierto del 14 es una continuación de esa experiencia. Presentamos material que grabamos en la Rete Due de la Televisión de Lugano y que tocamos en vivo allí y también agregamos temas nuevos. En Lugano no pudimos usar todos nuestros instrumentos por razones logísticas, pero en la Zavala Muniz sí tendremos todos nuestros chiches.
¿Cuáles son esos chiches?
Fernando Goicoechea: Piano acústico, teclados, un guitarrón, guitarra eléctrica, y bandoneón. También tenemos como invitado a José San Martín, un baterista uruguayo que vive en España y que por estos días está en el país. Él ya nos acompañó en nuestro disco Intuitivo, que se publicó por el sello Perro Andaluz. Este disco obtuvo el premio Graffiti del 2010 por mejor disco de jazz.
¿Van a grabar un disco con el material que presentan el 14 de junio?
FG: En realidad va a haber un disco porque lo que grabamos en Lugano era para eso. Volvemos a Suiza dentro de poco para realizar la mezcla del material. Lo pensamos sacar en setiembre. En este concierto vamos a tocar una cantidad de música que habitualmente interpretamos en nuestros shows. Temas compuestos por los dos y también temas de cada uno que iremos intercalando. También planteamos un concepto de “espacio” porque va a haber una pareja bailando compuesta por Eduardo Ferrer y Gabriela Farías. No hay un escenario especial. Es un espectáculo de música. El concepto es de “intervención” del espacio más que el de buscar montar un escenario.
¿Ustedes tocan y los bailarines se integran naturalmente a la música con sus movimientos?
FG: Van a bailar durante dos músicas o tres, todavía no lo tenemos definido. Lo que puedo decir es que aparecerán sin interrumpir el flujo de la música. No quiero revelar más por ahora. Ellos conocen mucho nuestra música y por eso se moverán con total libertad. En realidad son parte de nuestra música. Una vez que nosotros, los músicos, ingresamos al espacio donde sonará la música –que es una unidad entre escenario y platea– todos vamos a participar de esa espacialidad del sonido que queremos crear.
¿Se moverán ustedes?
FG: Es un encuentro con el público. Tal vez, en algún momento uno de nosotros se siente entre el público o se mueva en ese espacio, no lo sabemos. No hacemos tocar al público, no hacemos que participe musicalmente, pero el concepto es que nosotros estamos generando un espacio energético que interviene en lo que estamos haciendo musicalmente. Estamos pensando en cómo lograr que la energía que se crea en esa unión que produce la música con la audiencia no se disperse, que se quede afectándonos emocionalmente en ese espacio que iremos creando entre todos alrededor del escenario, la platea o en las cabezas y corazones de cada uno de nosotros. Un momento de encuentro sonoro entre todos. Una experiencia fluida.
¿Cuánto va durar esa experiencia?
NM: Alrededor de una hora y media. Lo que nos planteamos es buscar elementos que nos permitan manejar de alguna manera las posibilidades perceptivas del sonido. Además, según donde el público este sentado tendrá una sensación diferente, porque la idea es que el sonido sea cuadrafónico.
¿El público se podrá mover durante el show para cambiar esa percepción auditiva?
NM: Puede ser, en realidad no lo tenemos muy decidido. En todo caso, cada oyente será libre de moverse, obviamente. Hay que estudiar las posibilidades de la sala y que el movimiento no moleste al público. Pero ya veremos, cualquier cosa puede ocurrir.
Para quienes nunca los escucharon, describan su música.
FG: Nuestra música está poblada de gestos que provienen del tango, candombe, murga, etc. Teniendo ese punto de partida bien uruguayo, nos lanzamos a experimentar con otros tipos de músicas de distintos lugares del mundo.
NM: Hay momentos variados, momentos jazzísticos, otros más eclécticos si se quiere, partes libradas a la improvisación. A veces ocurren cosas que alguno de nosotros propone en el momento y que una vez que se disiparon no sabemos a dónde van a llevar. Siempre tenemos una puerta abierta a explorar cuando tocamos en vivo. Además, nos conocemos mucho; ya sabemos por donde va cada uno.
FG: Nos relajamos totalmente y dejamos fluir.
NM: también estamos buscando plantear dudas sobre la realidad del sonido, o sea, que si usamos un loop, track pregrabado o un instrumento sería interesante no mostrar como lo ejecutamos así el sonido aparecerá como de la nada y sin aviso. Las luces van a ayudar en este aspecto.
¿Así que serán 90 minutos de creación instantánea en el momento, o sea, improvisación en vivo?
FG: Va a haber de todo. Temas estructurados, (tenemos un orden) y temas con mucho de improvisación.
NM: A lo mejor aparece alguna sorpresa sonora…
FG: No sabía eso, che.
NM: Ah… no sé… es una sorpresa que tengo para Fernando.