Según un estudio divulgado en 2013 por el Centro de Estudios Económicos de la Universidad de Münich, Uruguay es la segunda democracia con mayor inmunidad para los políticos; esto significa que que tienen un mayor grado de protección contra la cárcel y los procesos judiciales.
Parece lógico que los legisladores tengan fueros y se les de protección ante la Justicia por las opiniones que emiten. Por el resto, no hay ninguna justificación para que gocen de esos privilegio, a pesar de que el artículo 114 de la Constitución establece que ningún legislador "podrá ser acusado criminalmente, ni aún por delitos comunes". Si mata a alguien, o se le quitan los fueros para ser juzgado o, si los parlamentarios se niegan (como lo han hecho en casos que tenían que ver con delitos comunes, aunque no tan graves) o se deberían conseguir mayorías para hacerle un juicio político.
¡Afanate un Toblerone que te perdono!
Más vale ser injusto con un político y luego revisar esa posición, que tratar de ser justos y luego condenarlos, porque ya es tarde