Nacional comenzaba a convivir con el mal humor. La molestia de la gente ganaba lentamente las tribunas. El técnico Álvaro Gutiérrez pasaba de ser intocable en el Apertura, a convertirse en un técnico sin rumbo en el Clausura. Y ya se escuchaban los primeros reclamos para que se fuera.
¡Al diablo los rumores!
Nacional logró el desahogó cuando comenzaba a convivir con la intolerancia de su gente y el mal humor amenazaba entrar a los Céspedes