Luego de un año entero de reveses en el mercado laboral, el primer trimestre del año parece mostrar un repunte en términos de creación de empleo y reducción de la desocupación, respecto a un año atrás.
Según los datos divulgados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), durante el primer trimestre del año la tasa de desempleo se ubicó en 6,7% de la población económicamente activa, por debajo del 6,9% de igual trimestre del año anterior.
Si bien la tasa se ubica por encima del último cuarto de 2013, eso se debe a la evolución natural del indicador, que presenta un registro estacionalmente más bajo en el cuarto trimestre de cada año.
Desde el período enero-marzo de 2013, el registro de desocupación se encontraba sistemáticamente por encima de igual período de 2012, conforme la economía uruguaya acusaba el impacto de un clima de negocios menos propicio para la creación de empleo y reducción de la desocupación.
Sin embargo, en el primer trimestre de este año, todos los indicadores del mercado laboral se comportan favorablemente, confirmando la recuperación que se insinuaba en los primeros meses del año. El indicador que mejor refleja esa mejora en las condiciones del mercado de trabajo es el registro de empleo.
La tasa de ocupación pasó de 59,1% de la población en edad de trabajar en el primer trimestre de 2013 a 60,6% durante igual período de este año. Se trata del registro histórico comparable más alto para un primer trimestre del año, al menos desde el año 1991.
Según los cálculos realizados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador, considerando las proyecciones de población del INE, en el promedio del primer trimestre hubo 51.800 uruguayos ocupados más que en igual período del año anterior.
Sin embargo, eso no implicó una caída de igual magnitud de la cantidad de uruguayos desocupados, cuyo número apenas se redujo en 400 personas. Esa diferencia se explicó porque, en paralelo a la creación de nuevos puestos de trabajo, un número similar de uruguayos (51.400) ingresaron al mercado laboral, neutralizando el efecto de la creación de empleos sobre el nivel de desocupación.
La tasa de actividad se encuentra en un máximo histórico de 65% de la población en edad de trabajar, el equivalente a 1,77 millones de uruguayos. Durante el último año, el mayor incremento del indicador se debió principalmente a la incorporación de un importante número de mujeres al mercado laboral.
La tasa de actividad masculina pasó de 73,8% a 74,5% de la población en edad de trabajar, la tasa femenina mejoró de 54,3% a 56,4%.