–¿Qué lectura hace sobre la situación agropecuaria nacional en el marco de los impactos que existen por la pandemia de covid-19?
–Más allá del problema que estamos teniendo en el mundo, algo que genera mucha incertidumbre a todos, porque esto no estaba en los planes de nadie y, además, nunca nos enfrentamos a algo parecido, la ganadería venía en un proceso muy interesante. Estábamos en un momento de buenos precios a nivel mundial, Uruguay estaba muy bien posicionado con los precios de la carne, y aún lo sigue estando. Veníamos en ese proceso y esto nos congeló el tema. Creo que la perspectiva en el mediano plazo para Uruguay es muy buena y eso se ve reflejado en el mercado ganadero actual, con el nivel de precios que hay. Además, siempre escuchamos que los alimentos se van a priorizar internacionalmente, porque el mundo necesita carne y nosotros somos buenos productores de carne. Estamos muy bien posicionados en cuanto a los niveles de calidad y e inocuidad alimentaria, somos un país serio. Eso hace que hoy tengamos buenos precios, que las perspectivas sean buenas. Pero además tenemos algunas deudas pendientes para fortalecer más esto, como demostrar que podemos ser carbono neutros, que cuidamos nuestros animales y los ecosistemas naturales, que protegemos la biodiversidad y que tenemos el agua limpia. Son oportunidades que agregamos al negocio, que en este mundo en jaque nos pueden fortalecer aún más.
–¿Con qué objetivos asumió el cargo de presidente del Instituto Plan Agropecuario?
–Uno cuando asume una responsabilidad de estas, de una institución tan emblemática, tan tradicional y con tanto prestigio, es un desafío imponente. Primero estamos tratando de conectarnos bien con los recursos humanos, técnicos y con la nueva junta directiva. Vamos a hacer una ronda de contactos con las gremiales y otras asociaciones de productores. En agosto tenemos planificado un taller de planeamiento estratégico porque pensamos que, si bien tiene un muy buen anclaje territorial, una buena combinación de técnicos con trayectoria, me parece que hay un trabajo de planificación para hacer pensando no solo en actividades, sino ponernos números y metas claras. Creo que el país necesita más impacto en los números de su ganadería. Se hacen muchas cosas y buenas, pero por algo todavía no estamos llegando a que eso modifique los resultados en forma significativa. Hay que pensar en qué cosas cambiar para que haya mayor efectividad en la transferencia y adopción de tecnologías seguras y rentables.
–¿En qué lineamientos se estará poniendo el foco?
–El foco estará en la gestión del campo natural y de su principal recurso, el pasto. El Plan Agropecuario tiene el mandato por ley de trabajar en capacitación, trasferencia de tecnología y extensión. Vamos a armar estrategias en las tres áreas para ser eficaces. Para eso hay que fijar objetivos y metas que se harán en conjunto con los técnicos y atendiendo las demandas de los productores; poner en juego todas las herramientas y evaluar sus impactos. Me parece que hay mucho para hacer y no se pueden seguir con actividades sin saber su efectividad.
Su visión sobre la institucionalidad agropecuaria
Esteban Carriquiry entiende que un mayor relacionamiento de la institucionalidad agropecuaria "es una necesidad indispensable para la sociedad". Desde su punto de vista, entre los diferentes estamentos de la institucionalidad hay distintos roles que cada uno tiene que jugar, pero además dijo que, por ejemplo si el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) tiene una información que se destaca, hay que transferirla.
"Entonces, me parece que el Plan Agropecuario tiene que tener el contacto necesario y suficiente para que esa información que está saliendo ahora del INIA quede disponible para todos los productores de una manera más eficaz. Poder tener un equipo de 25 técnicos con diferentes habilidades distribuidos en todo el país es una herramienta muy potente para poner la tecnología que disponemos", opinó.
–Desde su punto de vista, ¿en qué aspectos de la producción hay que dar batalla?
–Creo que hay que dar batalla en toda la cadena. En particular, hay que atender a los sectores más rezagados en productividad, ingresos y rentabilidad. Pienso que probablemente la cría siga siendo, siempre lo ha sido, el eslabón más débil de toda la cadena.
–¿Cuáles son los desafíos para mejorar la productividad?
–Hay desafíos para mover la aguja, otros que son para difundir conocimiento técnico y otros que tienen que ver con adaptar ese conocimiento. Tenemos que poder mover los indicadores, no solo los reproductivos sino que también la capacidad de carga y el manejo de los sistemas. Creemos que la gestión del pasto va a ser un tema importante en los próximos cinco años. El tema bandera del Plan Agropecuario va a ser la gestión del pasto. Tenemos un proyecto que va a ser financiado por el Fondo de Promoción de Tecnología Agropecuaria. Vamos a trabajar con productores que manejan bien el pasto, conocer cuáles son las claves para ello. Cuando me refiero a las claves, quiero decir un correcto uso de los descansos, el ajuste en la dotación, saber cuándo poner y sacar a los animales de un potrero, todas cosas finas que, probablemente, hay unos cuantos productores que lo trabajan muy bien. Buscamos poder transferir ese conocimiento al grueso de los productores. También queremos generar sistemas de información a tiempo real, en donde el productor nos pueda decir cómo está y nosotros podamos darle información sobre qué cosas hacer. Muchas veces pasa que le pedís información a los productores, la procesas y cuando tenes algo para decirle ya pasó mucho tiempo y tiene poca validez. Entonces hay que generar sistemas de comunicación en tiempo real, en donde se recoja información y se la pueda devolver en tiempo real. Creo es una de las claves.
El perfil
Datos personales:
Nació en Montevideo y tiene 54 años y seis hijas. Hace seis generaciones su familia produce en Florida y Lavalleja.
Profesión:
Es ingeniero agrónomo e hizo una maestría de producción animal en Argentina. .
Actividad:
Está vinculado al movimiento CREA desde 1998 y continúa vinculado como productor y asesor. En dos oportunidades trabajó en INIA. Primero entre 1992 y 1994 en investigación de pasturas y luego, entre 2017 y 2020, en transferencia de tecnología. En 2015 colaboró en la formación de la Asociación Uruguaya de Ganaderos del Pastizal y el año pasado articuló la generación de la Sociedad Uruguaya de Pastoreo Racional.
Pasatiempos:
Le apasiona el campo, el contacto con la naturaleza, observar aves y mirar pastos. Cree en Dios, es hincha de Wanderers y le gusta el tenis.