El sindicato de Casinos se opone a los cambios que impulsa la dirección porque “quieren mandar ellos”, tal como lo hacían hasta hace poco tiempo. Así lo entiende el director de esa dependencia, Javier Cha. Como ejemplo, contó que el gremio realizó un paro de 10 días porque no aceptaba que se cambiara el fichero de la ruleta del Victoria Plaza.
“Se hacía en todos los demás casinos menos en el Victoria Plaza. Lo fuimos a hacer y decidieron 10 días de paro. ‘Porque no nos gusta, no queremos; queremos mandar nosotros’. ‘Antes lo resolvíamos nosotros’, nos decían. Bueno, esto antes era un boliche y ahora es Casinos del Estado”, dijo Cha a El Observador.
La Federación Nacional de Trabajadores del Juego (Fenaju) acusa a Cha de “persecución sindical” por solicitar al Ministerio de Economía que el gerente de Área y exdirector de Jurídica, Fernando Magnífico, sea declarado “excedentario”. Magnífico había presentado un informe técnico contrario al proyecto de ley de reforma del sistema de juegos de azar, propuesto por el jerarca, que se encuentra a estudio del Parlamento.
Según Cha, la declaración de excedentario de Magnífico nada tiene que ver con el proyecto de ley (ver nota aparte). “El gremio, todo lo que se hace, lo relaciona con su posición política”, dijo Cha. “El pedido de excedencia lo habíamos hecho mucho antes del proyecto de ley”, agregó.
“Mandaban ellos”
El gremio de Casinos está enfrentado a Cha por un proyecto de ley para regular el juego, enviado por el Ministerio de Economía al Parlamento. Los trabajadores sostienen que esa iniciativa pone en riesgo los puestos de trabajo, libera el mercado y abre la puerta a privatizaciones.
“Hay formas de oponerse a las cosas. Uno se puede oponer porque no le conviene y está en todo su derecho. Pero no te podés oponer haciéndole decir al proyecto algo que no dice. Si decís que se libera el mercado y se debilita al Estado, es una bruta mentira”, aseguró el jerarca.
“La Fenaju no quiere que haya ningún tipo de cambios. No quieren el control político. Antes, los funcionarios tenían un papel mucho mayor que hoy en la incidencia de cómo se hacen las cosas”, agregó Cha. Para el director de Casinos, la conflictividad en esa área está dada porque “antes prácticamente mandaban ellos” y no quieren control.
“Yo me llegué a encontrar en situaciones donde los funcionarios marcaban el horario del casino. Decían cómo debían operarse los juegos. Ellos organizaban el recurso humano y cómo debía aplicarse. Había un exceso del gremio en el manejo comercial, en la operación comercial de los establecimientos. Ese es el centro de la conflictividad. Antes había una cantidad de cosas que las manejaba el gremio y que lo manejaba por debilidad de las autoridades anteriores. Estaban por fuera de lo que estaban facultados legalmente. Nosotros, lo que hicimos, fue poner las cosas en orden”, agregó Cha.
Según la dirección, los funcionarios no quieren capacitarse y rechazan cada medida que se plantea