Todas las películas son de terror es el nuevo disco de La Hermana Menor, así como la excusa para presentarse hoy a la noche en La Trastienda Club de Montevideo. Tras un año entero de trabajo y en busca de dejar atrás el cansancio producido por su disco anterior, la banda integrada por Tüssi Dematteis, José Nozar, Juan Sacco, Marcelo Alfaro, Iván Krisman y Ezequiel Rivero editó el álbum a fines de 2013 y ahora llegó la hora de traspasarlo a un formato en vivo. En diálogo con El Observador, el cantante y compositor DeMatteis conversó sobre el proceso creativo detrás del disco, la experiencia primeriza de trabajar con productores y el resultado introspectivo de un disco que busca combatir el aburrimiento.
Un tema recurrente con La Hermana Menor es la cambiante integración de la banda. Todas las películas… es el álbum al que llegan como grupo con los mismos músicos.
Siempre fue medio mitológico eso. En comparación con La Tabaré, no cambiamos nunca. Hubo un período en que sí, pasaron mil músicos por la banda porque nunca encontramos una formación estable. Cuando sacamos el primer disco había una, pero se disolvió. Después se formó otra banda y ha sido la misma con una o dos variaciones, aunque el núcleo se mantuvo. Hay una concepción de afuera de que La Hermana Menor es una banda solista mía y te puedo asegurar que no es así. Tenemos una forma de trabajar muy colectiva.
¿La gestación de este álbum se mezcló de alguna forma con el trabajo de su anterior disco, Canarios (Bizarro, 2010)?
Fue un disco muy accidentado. Con Canarios trabajamos mucho con el disco después de haberlo sacado. Estuvimos más de un año tocando el material en vivo. Nos produjo un profundo cansancio y aburrimiento. Es el disco más tranquilo que hemos hecho y La Hermana Menor es una banda más dinámica, entonces eran shows que no tenían lugar para la improvisación. Nos aburrimos y tengo la sensación de que el público también. Fue un momento de gran bajón de público, iba menos gente a los shows.
De todas formas Canarios fue, hasta cierto punto, una consagración para ustedes.
Sí, fue un disco que le llegó a gente a la que no le habían llegado los discos anteriores. Pero fue algo divergente entre la gente que lo escuchó y la gente que lo fue a ver. Era un disco para escuchar, no que alentara a verlo en vivo. Nos desgastó un poco y se desgastó la relación entre nosotros. Pero nos pusimos a componer de nuevo y teníamos material, no para hacer un disco, pero para pensar en uno. Todo se hacía muy lento y en un momento directamente la banda casi había dejado de existir, entonces nos propusimos hacer el disco de toda formas. Decidimos trabajar de un modo distinto, que fue entrar a grabar sin el disco terminado. Nos fuimos a Las Flores un fin de semana y tocamos todo lo que teníamos, ideas, canciones sin terminar y grabamos absolutamente todo. Luego empezamos a trabajar sobre eso en colaboración por primera vez con productores.
Así es como se involucra Pau O’ Bianchi con ustedes, ¿no? ¿Por qué lo eligieron a él?
Nos conocemos hace tiempo y nos encantó su laburo en el último disco de 3Pecados.Si teníamos que trabajar con alguien era él. No queríamos un productor convencional en absoluto. Todos los discos anteriores los habíamos producido nosotros. Al mismo tiempo, Ezequiel Rivero, nuestro tecladista, también fue productor. Ellos administraron todo el material que habíamos hecho y permitió encontrarnos con otra cosa y volver a aglutinar al grupo. Creó un buen momento musical de la banda.
¿Cómo se siente con el resultado final del disco?
Al haber trabajado de la forma en que lo hicimos, lo escuché terminado sin estar aburrido de él. Tiene muchas sorpresas de timbres y arreglos que jamás se habían hecho. Yo encuentro que en cierta forma no es el disco que hicimos sino el disco que encontraron Pau y Ezequiel. Quisimos hacer pocas canciones que tuvieran una unidad. Yo lo escucho y es como ver el resultado de un test de Rorschach: “Mirá lo que vieron. ¿Este soy yo?”.
Usted tiene una afición por el humor y ha escrito un libro sobre comediantes y el stand up. ¿Busca que haya cierto humor en la construcción narrativa de sus letras?
Tengo la costumbre de escribir siempre en primera persona, pero mi identificación personal con las letras es mucho menor de lo que se pueden pensar. Me da un poco de pudor estar hablando de mí mismo, entonces de alguna forma estoy cantando a través de personajes. En cuanto al humor, hay una intención de lo tragicómico en nosotros. En casi todas las canciones de La Hermana Menor hay un cierto sentido del humor, aunque no sea de risa. De todos los tipos que he leído, de Kurt Vonnegut a Williams Burroughs, siempre me ha gustado esa cosa tragicómica, de pesimismo alegre.
Al ser un disco tan elaborado y con tantas colaboraciones, ¿ cómo piensan traducirlo a su presentación en vivo?
Era un disco bravo de traspasar del estudio al vivo y fue lo que estuvimos trabajando en los ensayos. Tenemos unos cuantos invitados pero son invitados funcionales con relación a los sonidos o las capas que no podemos reproducir solo con la banda. Yo tengo problemas con ese concepto de “presentación de disco”, que casi daría lo mismo escucharlo en tu casa. Reproducirlo exactamente me parece aburrido. Al querer atacarlo, el asunto del aburrimiento opera de una forma muy profunda en la banda.