Se transformó casi que en una muletilla. De un lado y del otro del espectro ideológico es utilizado para criticar o defender las propuestas del gobierno. Tuvo su momento de auge por una referencia del presidente Luis Lacalle Pou en abril de 2020 y resurgió un año después en el debate parlamentario sobre los jornales solidarios cuando las ideas del economista británico John Maynard Keynes, uno de los más influyentes del siglo XX, sobrevolaron este martes el Palacio Legislativo.
“Hace un año y unos días el presidente Lacalle Pou se refirió a Keynes y generó un revuelo en la opinión pública y en gran parte de la oposición, que vio como el estigmatizado neoliberal se refería a uno de los economistas clásicos de mayor influencia (…) Nosotros no creemos en ningún tipo de ortodoxia. Lo ha demostrado en política exterior y lo está demostrando con este proyecto de ley. Nada es más keynesiano que el proyecto de ley que el Senado va a votar por unanimidad. Esto es keynesianismo puro y marca claramente las virtudes de esa teoría económica en momentos de crisis”, dijo en sala el senador blanco Sebastián Da Silva.
Pero lo que para Da Silva es “keynesianismo puro” para el economista y senador frenteamplista Daniel Olesker “no tiene nada” de las teorías del intelectual citado.
“Debe quedar claro que no solo en estos 14 meses de política económica, sino en esta medida, que no estamos frente a un instrumento keynesiano. Se ha vulgarizado mucho el pensamiento keynesiano con esa cosa de que proponía de hacer pozos y taparlos”, dijo para responderle a Da Silva y agregó que los que "vulgarizan" las ideas del economista son aquellos que no leyeron la Teoría general del interés, el empleo y el dinero, algo que Olesker sí hizo según dijo.
Para Olesker el proyecto de jornales solidarios “ni siquiera” es una política activa de empleo.
El proyecto de ley que votó el Senado este martes genera el programa de oportunidad laboral. Se trata de la creación de 15.000 empleos temporales distribuidos a lo largo de todo el país que incluyen 12 jornales de trabajo por mes. Tendrá una duración de seis meses e incluirá un ingreso mensual de $ 12.500. Los beneficiarios serán seleccionados por sorteo y se podrán inscribir aquellos que no tengan ningún ingreso.
Pero, ¿qué dice Keynes? Lo primero es poner las ideas en su contexto. La obra mencionada por Olesker fue publicada en 1936, en un mundo que sufría las consecuencias de la Gran Depresión de 1929. Las ideas planteadas por el economista en ese entonces fueron aplicadas en buena parte del mundo luego del fin de la Segunda Guerra Mundial, momentos en los que muchas de las grandes economías estaban destrozadas.
A grandes rasgos, Keynes sostenía que el capitalismo era básicamente inestable, y que los mercados no solucionarían por sí solos los grandes desequilibrios macroeconómicos por lo que era necesaria la intervención del Estado. Para eso, en momentos de crisis, es necesario que los gobiernos realicen una gran inversión pública. Es decir, aplicar una política monetaria y fiscal expansiva para que las personas tengan dinero en sus bolsillos y así se reactive el consumo.
En contextos en los que el mercado laboral está afectado, el gobierno debe aumentar la inversión pública para, entre otras cosas, generar empleo, planteaba el economista que en su momento también fue reconocido por cuestionar el Tratado de Versalles y que, de alguna forma, anticipó la reacción alemana que conduciría a la Segunda Guerra Mundial.
“El objetivo esencial de las ideas keynesianas era el pleno empleo, o al menos el máximo empleo posible. Los trabajadores con dinero en el bolsillo revivirían la demanda, con lo que la rueda se pondría a girar otra vez. Ya habría tiempo luego de cerrar la brecha en las cuentas públicas”, escribió el periodista Miguel Arregui en una serie de columnas que dedicó al economista.
A eso se refiere la mención de Olesker a los pozos. Para explicar su teoría, Keynes sostenía que era mejor contratar a una persona para hacer un pozo y luego a otra para taparlo antes que estén desempleados.
Camilo dos Santos
Lacalle dijo que "aprendió a valorar" a Keynes por la visión de Arbeleche
Pero, como mencionó Da Silva en su intervención, se trata de un debate que está de vuelta. A menos de un mes de iniciada la emergencia sanitaria y cuando se anunciaban las primeras medidas económicas en el marco de la epidemia, el presidente también habló de Keynes.
“No somos ortodoxos. Recuerdo acá que la ministra de Economía cita a uno de sus autores preferidos que es Keynes; a muchos les llama la atención, pero yo lo aprendí a valorar un poco escuchando a Azucena (Arbeleche). El mundo ha demostrado que ser ortodoxos no es buena cosa. Sin perder los principios y sin perder la libertad como faro principal, vamos a usar todas las herramientas para prender la llave del país de vuelta”, dijo el presidente el 2 de abril de 2020 en conferencia de prensa. Arbeleche ya se había pronunciado en favor de algunas posturas keynesianas previo a asumir el gobierno.
En ese entonces, se generó el debate sobre si las políticas del gobierno de Lacalle Pou podían ser catalogadas como keynesianas o no. “Es muy difícil catalogar las medidas de una forma u otra. El gobierno aparece con una lógica mucho más gradualista”, dijo en ese entonces el director del Centro para el Desarrollo (CED), Agustín Iturralde, en radio Carve.
Para Iturralde no puede interpretarse que el gobierno sea keynesiano pero sí la decisión de renunciar al plan de reducir el déficit fiscal por las consecuencias de la emergencia sanitaria tiene aspectos de esta teoría. El director del CED recordó además que el gobierno “ha sido bastante crítico” con la expansión del gasto público en otros momentos de la economía.
Keynes murió en 1946 y tras su fallecimiento muchos levantaron su bandera con distintas interpretaciones. Esto también lleva a que una misma política sea catalogada como keynesiana por unos, mientras otros aseguren que está muy lejos del pensamiento del célebre economista.