9 de mayo de 2013 18:43 hs

¿Se logró en la Gira de 2013 el objetivo de visualizar el aporte de la genética Angus en rodeos comerciales?
Creo que sí, hemos visto muy buenos rodeos comerciales y hemos escuchado los parámetros productivos de esos rodeos: lo bien que se ha andado en fertilidad, lo bien que se anda en producción, los pesos de los terneros, las ganancias que se logran... se ha logrado ver eso con claridad.

¿Qué aportes de la genética Angus se pueden destacar tras lo observado?
El Angus aporta en todas las etapas de la cadena. En la cría, aporta en la facilidad de parto que es muy importante, porque cuesta mucho preñar una vaca más los nueve meses de gestación para después ver malograr un ternero al parto, aporta en la habilidad lechera de las madres, en la facilidad con que se vuelven a preñar y en la rusticidad para la adaptación en campos marginales, duros, todo eso lo hemos visto. En la recría, tenemos también la rusticidad, que juega en toda la vida del animal, tenemos buena capacidad de crecimiento y el hecho de ser animales mochos con buena pigmentación ocular también es muy importante porque son dos trabajos que nos ahorramos, la mochada y los problemas de enfermedades en los ojos. Después, en la etapa final, en la terminación, andan muy bien los novillos tanto en terminaciones a campo como en terminaciones a corral, en los corrales estos animales son muy buscados por su pezuña negra, el hecho que sea mocho también es una ventaja en el corral por la no pelea en los comederos y esas cosas y el diferencial que tiene, sea como sea la terminación, es la calidad de carne que aporta, que es reconocida a nivel mundial por su marmoreo que le da jugosidad, terneza y sabor. Pensamos que ahí hay un valor a captar por toda la cadena cárnica uruguaya, que es ese diferencial Angus que se puede obtener por los ganados debidamente certificados.

¿Qué proyección aprecia para las carnes Angus en el mercado internacional?
Uruguay, como nos mostró el Dr. Pablo Caputi –en la charla que brindó en el marco de la Gira Angus–, está muy bien posicionado en el mundo de las carnes, tiene un montón de diferenciales y quizá un diferencial más que podamos agregarle sea la diferenciación Angus. Sabemos, por los industriales, que hay interés, que hay pedidos por esos cortes, por lo que somos optimistas, pensamos que en los próximos años se va a desarrollar ese mercado y si hacemos las cosas bien lo vamos a poder capturar.

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¿Cómo se va posicionando el uso de la genética Angus en el país y en concreto en el marco de los corrales que trabajan haciendo foco en la Cuota 481?
Los productores de genética tenemos un desafío muy importante: con la misma genética tenemos que lograr que las vacas se preñen en estos campos duros y que después los hijos de esas vacas sean novillos que caminen muy bien, que tengan altas tasas de crecimiento, sea en invernadas a pasto o en los corrales. Pensamos que se está logrando un tipo de animal promedio, que es el que vemos en el país, que creemos que se adapta muy bien a esas dos realidades que son relativamente contrapuestas, porque uno necesita una vaca de bajo costo de mantenimiento, adaptada a condiciones difíciles, una vaca que se engrase fácil, pero a su vez uno necesita un novillo de alto potencial de crecimiento, de altas ganancias y que no se engrase excesivamente temprano, porque si no también sería un problema para los corrales. Hoy en día, con la base genética que hay en Angus a nivel mundial, estamos muy cerca del objetivo con la ayuda de los EPDs, que hay muchos: de carcasa, de espesor de grasa subcutánea, de área de ojo de bife, de marmorero, de crecimiento... incluso ahora estamos trabajando para hacer un EPD nacional sobre el costo de energía de mantenimiento de la vaca. Pensamos que las herramientas están, pero estamos trabajando para perfeccionarlas cada vez más.

¿Cómo evalúa la situación del negocio ganadero en el país?
Está pasando por un buen momento. No podemos olvidarnos que eso se da porque hay un muy buen apoyo del clima, en los años de buenos climas se facilita mucho la cosa, se produce mucho pasto, es una ventaja grande, se bajan los costos de alimentación. Los márgenes son interesantes, pero han venido decreciendo. Si nos fijamos en el precio del novillo en pesos se está pagando lo mismo que hace practicamente dos años y en esos dos años tenemos un incremento en los costos de un 10%, entonces los márgenes hoy son más chicos. Es un buen momento, pero para trabajar con mucha cautela.

Entonces, ¿qué deben hacer los productores en ese escenario de costos crecientes?
Hay que mirar con mucho más atención a la genética, la genética trabaja todo el año, hoy que estamos dando mejor de comer las diferencias entre una buena genética y una que no lo sea puede significar muchos dólares en el bolsillo al final del año.

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