Pier Luigi Taliento no tiene una residencia fija. Reparte sus días entre Montevideo y Buenos Aires, donde aún está su familia. Cuando está en Montevideo, el italiano, gerente de la operativa de Fën Hoteles en Uruguay, se queda en el Dazzler, el más reciente establecimiento de la firma argentina en la capital uruguaya.Con 249 habitaciones es el de mayor porte de los 20 hoteles con los que cuenta Fën en diez ciudades de Latinoamérica y EEUU. Taliento, oriundo de Bríndisi –ciudad en el taco de la bota, bañada por el Adriático– mantiene una amistad de larga data con el socio fundador y presidente en Fën Hoteles, Patricio Fuks. Fue el propio Fuks quien, junto a sus socios, le ofreció a fines de 2012 hacerse cargo de la apertura del primer Dazzler montevideano.
Fën Hoteles, responsable de la reapertura en 2011 del ex Hotel Cervantes bajo el nombre Esplendor Hotel Montevideo, está levantando otro hotel, Esplendor Artigas, frente al Club de Golf en la zona de Punta Carretas.
¿Las camas que hay en Montevideo condicen con la demanda?
En Montevideo hay casi 3 millones de turistas y son 28.000 camas. En Italia tenés 60 millones de turistas y casi 3 millones de camas. La competitividad de Montevideo es superior a la de Italia. Todavía hay espacio para el crecimiento. Algún día se va a parar el crecimiento y se van a renovar los hoteles existentes. Al mismo tiempo, una inversión de un hotel no se hace para el año próximo ni para ver cómo va a estar la temporada que viene. El turismo de pequeño toque, de fin de semana, va a ir creciendo.
(El consumidor) primero satisface las necesidades primarias, y el turismo viene inmediatamente después. Cuando el turismo entra en la canasta de consumo no sale más, a menos que se tenga una muy fuerte baja de ingresos.
Además, Brasil es un país con 200 millones y pico de habitantes, con una potencialidad enorme de clientes, con una clase media en fuerte crecimiento, que para los próximos cuatro años va a seguir creciendo.
Dazzler es una marca fuerte en Argentina. ¿La mayoría de los visitantes viene de ahí?
Hoy en día Argentina está sufriendo bastante un tema interno, con lo cual bajó mucho el flujo hacia el exterior en general. No tenemos un histórico, pero estoy seguro que el año próximo va a ser mucho mejor. Hasta ahora la procedencia de la mayoría del público ha sido Brasil.
¿El Mundial puede tener algún efecto rebote en Montevideo?
Será un efecto post Mundial. Una parte mínima aprovecha para hacer turismo. Durante el Mundial, no podés organizar nada salvo excursiones en el día o en los dos días entre un partido y otro. Puede ser que los turistas de equipos que juegan en el sur de Brasil, extiendan la estadía hasta Montevideo. Pero el rebote verdadero va a ser después del Mundial. Y puede ser que diga una tontería, pero una variable importante va a ser cómo le vaya a la selección de Uruguay.
Durante el Mundial creo que vamos a tener un efecto anti Mundial, de los brasileños que van a empezar a sufrir la cantidad de gente y querer escapar.
¿Qué le falta al destino Montevideo para volverse más atractivo?
Ante todo hay un tema de competitividad del destino. Como nos enfrentamos principalmente con un mercado regional –que de todas maneras es una región extendida, porque un viaje de Colombia a acá es casi un transoceánico-, ¿con quién vas a competir? Competís casi con todos los destinos del mundo.
Hay una competitividad de acceso primario, que es el transporte, que ya en la región es caro, porque aquí no existen los low cost. Los actores no podemos hacer demasiado más que empujar para que se encuentren soluciones posibles.
Segundo, es un problema de competitividad de la oferta local en términos de hotelería, gastronomía, de visitas, de excursiones, de todos los factores de la construcción de un paquete turismo. En realidad Montevideo es una ciudad bastante cara frente a otras ciudades de Latinoamérica.
Al mismo tiempo, creo que hay un trend creciente de la moda de visitar las capitales, y sobre todo las capitales que nos rodean. ¿Cuáles capitales han conservado mejor las trazas de la historia? Si ves bien, no son muchísimas. De lo que conozco yo hasta ahora solo Lima y Montevideo han sabido conservar bien el patrimonio arquitectónico más antiguo. Las demás ciudades lo abandonaron. Es una de las cosas que se deben seguir haciendo, e impulsar aún más para que todo el centro histórico renueve totalmente su fachada, su cara, y se presente como una linda mujer maquillada.
Otro punto más es justamente el tema de la oferta turística. Se enriqueció muchísimo el abanico de oportunidades que un turista tiene hoy en día en Montevideo, pero ahora tenemos que desarrollar la fantasía y encontrar nuevas cosas. Hay paseos en barco, bodegas, toda la parte gastronómica. Los operadores tienen que pasar a ensanchar los elementos de oferta.
Un último punto: Montevideo tiene que absolutamente recuperar –para mí es el más importante- un posicionamiento de ciudad segura. Sobre todo los brasileros que vienen acá se sienten libres de pasear, de ir caminando por la calle, porque Montevideo tiene la fama de ciudad segura. En realidad, a veces esto no es tan cierto. Si descuidás la seguridad y te quedás tranquilo, si sufrís algo… Y esto pega negativamente. Es una ciudad tan linda, tan tranquila en su ritmo de vivir, que es una lástima que no tenga la parte de seguridad. O, mejor dicho, la tiene, pero tiene que cuidarla mucho más.
En este año vi aumentar esta problematica en esta zona (Pocitos-Punta Carretas), y no me lo esperaba. Es un tema sobre el cual se puede comunicar muy fuerte. ¿Imaginate si podés hacer una campaña al extranjero donde garantizás la seguridad de la ciudad? Se llena, solo por esa razón. Porque todo el entorno ya lo tiene. Sería la cereza sobre la torta.
¿Cómo van las obras en el Esplendor Artigas?
La apertura está prevista para la segunda mitad de 2015. La obra está creciendo. Cada semana ves progresar la obra, se está levantando. Es un proyecto muy lindo, de Carlos Ott. Es un proyecto que va a tener una visibilidad arquitectónica muy interesante, muy fuerte. Es un hotel que cuando abra las puertas va a dar un lustro a la rambla. La localización que tiene es increíble.