30 de octubre de 2017 5:00 hs
La "nueva era" proclamada por Xi Jinping en China no ofrecerá ninguna mejoría en el frente de las libertades, según temen los militantes de los derechos humanos que casi no pudieron hacerse oír durante el reciente Congreso del Partido Comunista Chino.

Xi Jinping salió reforzado del XIX congreso del partido único de China. Los 2.300 delegados ingresaron su nombre en los estatutos del partido y obtuvo un nuevo mandato de cinco años.

En su discurso de apertura del congreso, Xi no dejó ninguna esperanza sobre una flexibilización del régimen, cuyo autoritarismo ya se reforzó durante sus primeros cinco años de poder.
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"Cada uno de nosotros tiene que hacer más para defender la autoridad del partido y el sistema socialista chino y oponerse resueltamente a toda palabra o acción de naturaleza a socavarlos", pidió a sus camaradas.

Represión
El discurso anunció la continuidad de "la represión de los disidentes en nombre de la defensa de la seguridad nacional", según Patrick Poon, de Amnistía Internacional.

Durante el primer mandato de Xi, China se dotó de un arsenal jurídico que permite reprimir las voces discordantes, en particular en internet.

"Alentada por las leyes sobre la seguridad nacional impuestas por Xi, la policía seguirá probablemente persiguiendo a quien se aventure a criticar la política del gobierno", advirtió desde Hong Kong Frances Eve, de la asociación de defensores chinos de los derechos humanos (CHRD).

Sin embargo, la liberación de dos activistas de la denominada "Revolución de los Paraguas", en Kong Kong la semana pasada, fue considerada como una señal alentadora (ver apunte).

Amenaza "constante"
Las libertades "están en China bajo amenaza constante", dijo por su parte Margaret Lewis, especialista de derecho chino de la Universidad de Seton Hall en Estados Unidos.

La era Xi Jinping ya fue blanco de críticas en 2015 cuando se detuvo a unos 200 abogados y militantes de derechos humanos.

Algunos fueron condenados a penas de prisión.

Aprovechando el congreso, que terminó el martes pasado, el abogado Yu Wensheng intentó desafiar al régimen con la publicación de una carta abierta.

"El Partido Comunista Chino habla de libertad, de democracia, de igualdad y de Estado de derecho, pero nada de eso existe en China", escribió.

"La élite y los más ricos controlan el poder y la corrupción está en todas partes", agregó.
El abogado fue detenido inmediatamente después de haber difundido la carta, que se puede consultar a través de internet pero no en China.

La policía lo interrogó durante tres horas el mismo día del discurso de apertura de Xi, según precisó en otra declaración difundida en internet.

Yu Wesheng, que se había hecho conocer el año pasado luego de presentar una demanda contra la municipalidad de Pekín por la contaminación atmosférica, explicó que decidió escribir su mensaje por el deterioro de los derechos humanos en China los últimos años, "en particular el arresto de abogados a gran escala".

Ratificación
Xi Jinping, obtuvo la semana pasada un nuevo mandato al frente del Partido Comunista de China (PCC), con un equipo en el que no se vislumbra un delfín y lo que lo convierte en el dirigente más poderoso en 40 años.

"Asumo (mi reelección) no solo como una aprobación de mi trabajo sino también como un estímulo para seguir avanzando", había dicho en un discurso transmitido en directo por la televisión.

Xi, con traje oscuro y corbata roja, compareció ante la prensa junto a los otros seis miembros del Comité Permanente del Buró Político -electo el miércoles pasado por el XIX Comité Central del Partido Comunista–, el reducido organismo que detenta el poder en China.

En su primera reunión, el nuevo Comité Central, designado por el congreso, eligió a Xi como secretario general del Partido y presidente de la Comisión Militar Central, el organismo que controla las Fuerzas Armadas.

Xi, de 64 años, líder del Partido Comunista desde fines de 2012 seguirá así cinco años más como secretario general, el cargo supremo en la pirámide del poder chino.

En tanto, el primer ministro, Li Keqiang, de 62 años, seguirá integrando el Buró Político, que quedó casi totalmente renovado con el reemplazo de sus otros cinco miembros.

Liberan activistas en Hong Kong
Dos activistas de la “Revolución de los Paraguas”, Joshua Wong y Nathan Law, que sacudió a Hong Kong en 2014 fueron liberados bajo fianza la semana pasada, a la espera de ser juzgados en apelación.

La condena contra Wong y Law en agosto pasado a seis y ocho meses de prisión había sido un duro un golpe contra los que militan por reformas políticas en esta ex colonia británica y desatado el temor de que Pekín buscara aumentar el control sobre la ciudad semiautónoma.

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