Borussia Dortmund, que llegó a ir ganando 4-0, sufrió otro golpe anímico al dejar escapar un partido que parecía tener ganado y en el que su clásico rival Schalke 04 empató además con dos goles en los minutos finales (4-4), este sábado en la 13ª jornada de la
Bundesliga.
El derbi del Ruhr no decepcionó, con emoción hasta el final, aunque el reparto de puntos benefició de manera indirecta a RB Leipzig, que superó 2-0 a Werder Bremen y desplazó a Schalke de la segunda posición.
La crisis continúa instalada en Dortmund, donde Borussia, que perdió cuatro partidos esta temporada en el Signal Iduna Park, ya no tiene el aura de equipo casi imbatible en su Muro Amarillo, que en las últimas semanas parece muy agrietado.
El equipo sigue conmocionado tras las derrota dolorosa del martes (2-1) en casa ante Tottenham, que significó su eliminación matemática de la Liga de Campeones, y la fragilidad mental mostrada en el derbi contra Schalke agrava la situación del equipo y la de su entrenador, Peter Bosz.
El arranque del partido fue fulgurante para Dortmund, que en el minuto 25 dominaba ya 4-0 con tantos de Pierre-Emerick Aubameyang (12), Mario Götze (20), Raphael Guerreiro (25) y uno en contra de Benjamin Stambouli (18).
Nada hacía pensar que Dortmund se iba a venir abajo en la segunda mitad, en la que Guido Burgstaller (61) y Amine Harit (65) consiguieron ir metiendo a Schalke en la batalla.
Héroe Naldo
Hubo un antes y un después en el 72, cuando Aubameyang fue expulsado por una segunda amarilla, lo que impulsó definitivamente a Schalke.
El tercero lo consiguieron los de Gelsenkirchen en el 86, cuando Daniel Caligiuri, desde casi la línea de fondo, fue retrasándose en el área hasta encontrar una posición de disparo para cruzar lejos del alcance del portero local.
El empate 4-4 se dio ya en el 90+4, con el partido a punto de acabar, con un remate de cabeza del brasileño Naldo a centro del ucraniano Yevhen Konoplyanka.
"Es duro. Lo único que sentimos es decepción, esto no nos puede pasar. Ganando 4-0, Aubameyang tuvo una oportunidad para un quinto, esto no puede ocurrir y la roja (a Aubameyang) tampoco. Hemos dejado de jugar al fútbol", lamentó el entrenador Peter Bosz sobre la actitud de sus pupilos.