¿Cuál es la importancia del riego en un sistema de producción?
En Uruguay llueve mucho, el riego es suplementario y complementario al agua de lluvia. Generalmente se dan períodos cortos de lluvias, principalmente en verano. Esto nos lleva a tener distintas estrategias, de acuerdo a los cultivos que pensemos regar y a la zona que estemos regando. No es lo mismo regar zonas del norte, del este o del sur, sobre todo por las distintas situaciones de disponibilidad de agua, por las reservas de agua o por el tipo de suelo. También es importante el tipo de cultivo. Esto nos lleva a las estrategias de investigación y de validación.
¿Qué están investigando ahora?
El trabajo más fuerte se está haciendo en extensión, porque es en lo que el país está más atrasado. Estamos investigando el riego en pasturas, maíz, soja y algo de sorgo forrajero. En el pasado se trabajó mucho con riego de plantas de durazno, pera, ajo, cebolla, frutilla y hubo algunas experiencias importantes con el manejo del agua en el arroz, sobre todo en el Este, Tacuarembó y Salto.
¿Cómo se trabaja en la capacitación de quienes están a cargo del riego?
Apuntamos a una buena difusión de los resultados de las investigaciones y a la capacitación, en conjunto con Facultad de Agronomía. La facultad se especializa mucho en la capacitación de profesionales y nosotros intentamos llegar al productor o al técnico de campo, encargados de aplicar el agua.
¿Cómo evalúa el crecimiento del riego en los últimos años en Uruguay?
Hubo un crecimiento importante del área bajo riego, sobre todo en agricultura. Esa área no llega a lo que deseamos, precisamos más para poder levantar los niveles de producción, pero vamos en camino, se están haciendo buenas experiencias.
Hay una cantidad importante de pivots en Uruguay.
Es lo más visible. Son máquinas muy grandes, que tienen un impacto muy importante. Pasamos de tener muy pocas máquinas en Uruguay a tener unas 200.
¿En qué cultivo el riego tiene mayor impacto productivo?
Si vamos a lo clásico, en el mundo el cultivo que tiene mayor respuesta al riego es el maíz. Pero no hay que olvidar el costo-beneficio, cuando hablamos por ejemplo de la soja de semillas de contraestación, con muy poco manejo del agregado de agua, o con sistemas bastante más baratos, se pueden tener muy buenas productividades. Lo que asegura el riego es mayores beneficios.
¿Tiene alguna proyección sobre el crecimiento del riego en el mediano plazo?
Primero tenemos que saltar obstáculos, utilizar bien lo que hoy tenemos y comenzar a hacer nuevas fuentes de agua que es lo que el país hoy está precisando. Además hay que levantar otra restricción que es el uso de la energía. Una vez que se empieza a usar el agua se colocan más bombas y más equipos, pero eso requiere más energía, que es una restricción que el país tendrá que levantar en el corto plazo.
¿El sector arrocero es el que tiene más incorporado el riego?
En número de hectáreas es el más importante. Después, en la granja el citrus tiene casi el 50% del área con riego, la lechería también incorporó mucho riego, sobre todo para pasturas y sorgo forrajero, con manejos muy estratégicos tanto del agua como de la fertilización. Dentro de la producción es la lechería la que intensificó más los factores. La agricultura también tiene una adopción importante del riego.
¿Cuál es la forma de regar que se adapta mejor a Uruguay?
Todas las formas de regar tienen sus pro y sus contras. Los vegetales no saben de dónde viene el agua, simplemente saben que lo necesitan, entonces poco importa cuál sea el equipo, la cuestión es que estén bien diseñados y ajustados para esa realidad. Los métodos de riego aveces van más en función del sistema productivo, de las posibilidades que tenga el productor de tener o no mano de obra capacitada, de cuán lejos esté de los centros poblados y del capital. En general los equipos presurizados son más costosos que el riego por superficie, pero tienen sus ventajas y desventajas. Un tema que no es menor es la energía disponible. La energía es una limitante en algunas zonas del país cuando uno quiere adoptar equipos importantes. Se utiliza básicamente energía eléctrica.
¿Cuál es la principal limitante que impide que un productor incorpore el riego?
La disponibilidad de agua, principalmente por falta de posos o de tajamares, y en otros casos por falta de conocimiento, que es un tema que queremos abordar desde hace mucho tiempo, llegando a la mayor cantidad de productores, difundiendo esta tecnología y los resultados de su aplicación. Estamos apuntando a capacitar a la mayor cantidad de gente, sobre todo técnicos y operarios calificados de campo, que estén operando equipos de riego por presión o por superficie. Hay una apuesta muy fuerte para traer a Uruguay expertos extranjeros. A través de un compromiso de gestión con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca el INIA puso mucho énfasis en la jerarquización de la temática del riego, en respuesta a una demanda muy concreta. En este sentido entre el 19 y el 30 de agosto se desarrollará un seminario en INIA Salto Grande con la presencia de seis expertos internacionales, tanto en el área de riego presurizado –sobre todo pivot central– como de riego por superficie. Vendrán dos expertos brasileños, un español y dos estadounidenses –uno del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) y otro de la Universidad de Utah–.