Nacional > EL SEGUNDO CARDENAL URUGUAYO

¿Qué implica ser parte del Colegio Cardenalicio?

Además de la potestad de votar, Sturla se convierte en consejero directo del papa Francisco. Es uno de los más jóvenes de la nueva camada

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04 de enero de 2015 a las 16:54

No es para nada común la distinción que el Obispo Daniel Sturla recibió hoy por parte del papa Francisco. De hecho, la posición de Cardenal es la máxima distinción que el Sumo Pontífice puede atribuir. Los Cardenales, a quienes se los designa en una celebración llamada "consistorio público", tienen como principal misión la de elegir Papa en caso de fallecimiento o renuncia de quien esté en el cargo. En el día a día, mientras tanto, su deber fundamental es el de aconsejar al Papa. Según un artículo de Wikipedia, muchos Cardenales gobiernan diócesis o arquidiócesis importantes; también presiden los organismos de la Curia Romana y participan activamente en la administración del Vaticano.

"No siempre han sido los cardenales quienes eligen al papa. Originalmente eran los miembros de la Iglesia de Roma quienes lo hacían, pero este procedimiento cambió durante la Edad Media, hasta hacer que sólo los cardenales, un grupo especial de clérigos de la diócesis de Roma, tuvieran derecho a elegir al sucesor del apóstol Pedro", explica el artículo.

En teoría, el papa puede sustituir al Colegio Cardenalicio por otro cuerpo de electores en cualquier momento. De todos modos, para que eso suceda habría que modificar el Código de Derecho Canónico. Lo usual en estos casos es que se modifique el estatuto de elección, algo que ya sucedió en los pontificados de papas como Pío XII, San Juan XXIII, Pablo VI y San Juan Pablo II. En estos casos se han modificado número de integrantes del Colegio Cardenalicio. Es decir que la pertenencia al Colegio Cardenalicio funciona por cooptación: el Papa es quien nombra a los cardenales que, a su vez, nombrarán a su sucesor.

Hay que tener en cuenta que no todos los cardenales votan. Hasta hoy domingo eran 213 los cardenales del colegio, de los cuales 111 eran electores. Con las designaciones del papa Francisco el número de cardenales pasa a 228 y, en total, la cifra de representantes americanos asciende a 61. Los Electores Cardenalicios son aquellos miembros del Colegio de Cardenales quienes aun no han alcanzado sus ochenta años de edad antes de que el papa fallezca, o en el dia que fallezca. De todos modos, los mayores de 80 pueden ser elegidos como Papa a pesar de su incapacidad de participar en el cónclave.

De entre los 20 nuevos integrantes del Colegio Cardenalicio, Sturla es el tercero más joven (tiene 55 años). Los otros nuevos cardenales más jóvenes del grupo (cuyo promedio de edad está entre los 66 y los 76 años) son Soane Patiti Paini Mafi, Obispo de Tonga (54 años) y Luigi De Magistris que se desempeña como Arzobispo Titular de Nova, Italia (47 años). En el contingente de nuevos cardenales el más mayor es Julio Duarte Laga, Obispo emérito de Xai-Xai (Mozambique), que tiene 87 años.

El anterior uruguayo en el colegio

Antonio María Barbieri (1892-1979) fue el primer religioso uruguayo -y el último también- en ser nombrado como integrante del Colegio Cardenalicio. Obispo Coadjutor de Montevideo desde 1936, Barbieri asumió en 1940 como Arzobispo titular de la ciudad. Integró el Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay y destacó por sus conocimientos en Teología, además de ser un reconocido ensayista. De él se recuerda que acostumbraba dirigirse a sus fieles desde un programa radial.

Según datos de la página Catholic-hierarchy.org, fue en el consistorio del 15 de diciembre de 1958 que el papa Juan XXIII lo nombró Cardenal. Fue uno de los cardenales electores en el cónclave de 1963 y participó también del Concilio Vaticano Segundo. Trece años después de esa instancia, Barbieri renunció como arzobispo de Montevideo. Fue el 17 de noviembre de 1976, luego de treinta y cinco años de servicio.

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