11 de abril de 2011 19:00 hs

Anne-Marie Chapelan, AFP. Más de 3.000 variedades de viñas de 47 países diferentes conviven desde hace 58 años en una hacienda del sur de Francia cercana al Mediterráneo en lo que constituye una colección única en el mundo para la investigación y el estudio de la viticultura.

Pero pocos saben que en esa finca creada en 1949 se esconde una especie de "biblioteca viviente" de las viñas del mundo, con una colección de recursos genéticos inestimable e indispensable para la biodiversidad de los viñedos y la mejoría de sus variedades.

En Vassal no falta el trabajo, sobre todo catalogando las cepas en base a sus características morfológicas.

Más noticias

Además, la colección se regenera regularmente con "entre 40 y 50 nuevas cepas procedentes de Francia o del extranjero anualmente, sobre todo para poder contar con cepas resistentes a las enfermedades", explica Boyat.

De hecho, uno de los objetivos de la Hacienda de Vassal fue regenerar las viñas muy dañadas en 1876 por la filoxera, la plaga más global, devastadora y decisiva de la historia de la viticultura mundial.

"Gustave Foex, profesor de la Escuela de Agricultura de Montpellier, reunió viñas norteamericanas y locales para hacer cruces", recuerda Boyat.

Ahora, en una superficie de 20 hectáreas hay plantadas cinco cepas de cada variedad de viña. "Hay plantas raras, de variedades imposibles de conservar en el exterior o de las que hay mucha demanda", subraya el científico.

Por último, en un edificio anexo hay una serie de botellas etiquetadas como si fuesen vinos blancos. Porque no son buenos caldos sino "recursos genéticos" para estudios y "degustaciones de tipo experimental", finaliza uno de los expertos de Vassal.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos