Se confirmó hoy: como adelantó El Observador hace algunas semanas, Paul McCartney volverá a Montevideo el próximo 19 de abril. Por supuesto, tocará una vez más en el Estadio Centenario, cosa que anunció con un video publicado a la mañana, mientras en su sitio ya se ponía a disposición de los fanáticos la preventa de entradas, que desde mañana estarán disponibles (detalles, en esta nota).
La segunda llegada de "Macca" a la capital será seguramente diferente a la primera. Es probable que para los montevideanos tan dados a no entrar en la histeria colectiva, una segunda visita de Sir Paul sea una confirmación de que también comienza a ser un habitual en la ciudad, quizá un ciudadano del mundo que ya se vuelve un visitante más asiduo a la ciudad. Alguien a quien esperar y no alguien de quien pensar que nunca llegará más allá de Buenos Aires. En esta nota previa en la que se daban mínimos detalles de su llegada, se muestra un video con la prueba de sonido del escenario que utilizó en aquel entonces y otros detalles del armado. Y así lo esperaban, en la previa del concierto, sus seguidores.
La expectativa, por supuesto, rompió con todos los pronósticos. Vea si no lo que pasó con la demanda de entradas y los operativos especiales que debieron realizarse a nivel de tránsito para organizar el ingreso masivo al estadio sin que hubiera problemas.
Obviamente, la llegada de tamaño personaje fue un acontecimiento de varios días: su arribo a la ciudad se palpitó durante varios días y los fanáticos estaban enloquecidos por el hecho de que un beatle durmiera en Montevideo y saliera por la ciudad. En esta nota con video interactivo y un poco de música, todas las imágenes de su domingo triunfal en Montevideo.
Seguramente muchos recuerden sus referencias al club Liverpool (todavía flota la incógnita de si se refería al club inglés o al uruguayo, que lo hizo socio honorario) y a Luis Suárez, goleador del equipo de su ciudad que de todos modos no es su favorito, ya que es seguidor del Everton, rival clásico de los rojos del "nueve" uruguayo, a los que igualmente profesa cariño.