17 de enero de 2014 20:59 hs

El incumplimiento habitual de las normas que regulan el trabajo doméstico en Uruguay se potencia en verano en los balnearios. Cuando las familias llevan consigo una o varias empleadas para que hagan las tareas domésticas mientras ellos vacacionan, “ignoran” la ley vigente, se generan “confusiones” y aumentan las “distorsiones” de la actividad, señaló a El Observador Mabel Lorenzo, presidenta de la Liga de Amas de Casa. Esto se ve tanto en familias brasileñas y argentinas como uruguayas.

A veces, empleadas que en Montevideo trabajan con retiro pasan a estar en el balneario sin retiro y los patrones no les pagan horas extras. Otras veces, como la trabajadora tiene un tiempo para bajar a la playa, los patrones asumen que ese tiempo corresponde a su licencia. También sucede que los edificios contratan empleadas para limpiar todos los apartamentos y lo cargan en los gastos comunes, pero no se ciñen a la ley de trabajo doméstico y sus especificidades.

Lorenzo, que representa a la parte empleadora de las trabajadoras domésticas en los Consejos de Salarios, asegura que esto sucede esencialmente por falta de vinculación entre las patronas (no hay una cámara empresarial que las nuclee) y, en consecuencia, por falta de información. La dirigente dijo a El Observador que supo de varias familias que el año pasado, al cabo de sus vacaciones, “se encontraron con un reclamo del BPS (Banco de Previsión Social)”, por ejemplo, por horas extras no remuneradas durante el trabajo en la casa de veraneo.

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“Pasó porque la gente no está bien asesorada y la ignorancia redunda en dolores de cabeza. No digo que no haya empleadores renuentes que quieren manejar la relación a su antojo. Pero también hay muchos que no han hecho las cosas bien por desconocimiento –percibimos que no es cuento– y es una pena.”, alegó Lorenzo. “Me apena que hayamos avanzado tanto con las leyes y los convenios, y que no hagamos llegar la información a los empleadores. Hay gente que no sabe que tiene que inscribir a la trabajadora en el BPS y después vienen situaciones engorrosas”, agregó.

En la Liga de Amas de Casa funciona un consultorio jurídico gratuito para atender dudas y consultas de empleadores de domésticas. Según Lorenzo, “la gente ignora” ese servicio. “Vienen a hacer preguntas puntuales y se van. También hacemos esfuerzos por difundir en la página web, pero no se interesan”.

Puso como ejemplo un reciente convenio entre el BPS y el Banco de Seguros del Estado (BSE), por el cual se incorpora la póliza de seguro por accidentes al aporte patronal . Cree que no ha sido suficientemente difundido.

En el PIT-CNT funciona otro consultorio jurídico al que acuden las trabajadoras domésticas. En cinco decada seis casos las consultas se convierten en reclamos laborales ante el Ministerio de Trabajo.

A diferencia de Lorenzo, el titular de la Inspección General de Trabajo, Juan Andrés Roballo, entiende que el incumplimiento de la normativa no se da por desconocimiento sino por “cultura de la informalidad”. “No es falta de conocimiento porque el 100% de los empleadores extienden o reciben un recibo de sueldo, porque de algo viven”, advirtió. Además, destacó que si bien la ley que regula el trabajo doméstico es relativamente reciente, los “derechos básicos” como estar inscriptas en el BPS, cobrar el salario mínimo, el aguinaldo y el vacacional, les corresponden como a todos los trabajadores desde hace décadas. “En el Uruguay de 2014 no es válido desconocer la ley porque las trabajadoras domésticas no empezaron a tener derechos en 2009”, alegó. Principalmente, la ley de trabajo doméstico incorporó la limitación de la jornada (y el consiguiente pago de horas extras) y el seguro por accidentes laborales.

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