El asturiano participó en una jornada organizada por el fabricante francés de neumáticos Michelin, destinada a un reecuentro con los fanáticos norteamericanos de la categoría mayor del automovilismo.
"La gente espera un gran show y vamos a dárselo en la pista. Lo que sucedió el año pasado tomó un sesgo dramático, con una enorme presión de los medios, pero los verdaderos fanáticos de la F1 comprendieron y continúan apoyándonos", dijo.
"Nuestro auto nunca fue competitivo en este circuito, no sabemos por qué. Esperamos un buen rendimiento pero tenemos nuestra dudas. En cuanto a mi, jamás termine una carrera aquí, nunca llegué a ver la bandera a cuadros", apuntó el español.
Sobre su vida personal y al tocar el tema de un eventual casamiento, el piloto de Renault señaló que "todo hombre quiere fundar una familia, para mí eso es igual solo que simplemente no se cuando".