En mayo el gobierno volvió a dejar sin cambios el precio de los combustibles, con el objetivo de apuntalar la recuperación de la actividad. La decisión adoptada por el presidente Luis Lacalle Pou implicó un nuevo golpe para la caja de Ancap, que ya viene castigada desde comienzo de año por el desalineamiento existente entre sus ingresos por ventas y la evolución de los costos, en particular el precio internacional de petróleo.
En los informes mensuales de precios que el ente envió al gobierno dejó de manifiesto la necesidad de subir tarifas en función de sus costos, y proyectó una destrucción de caja en la medida que la corrección no se concrete. Eso no tuvo eco hasta ahora, con lo que la situación se ha ido agravando respecto a semanas anteriores.
El último reporte de Ancap señala en el capítulo de proyección económico financiera, que de mantenerse vigentes los precios actuales se estima que, al cierre del ejercicio 2021, “la destrucción total de caja” se proyecta en US$ 253 millones.
También plantea un deterioro del flujo operativo que se comienza a visualizar en el mes de mayo. Y para el mes de junio pronostica un aumento de egresos significativo debido al pago de dos embarques de crudo (a precios fijados en el mes de marzo). Esto debido a demoras del buque transportador que atrasará en algo más de una semana la operación de descarga.
Con la decisión ya comunicada que no habrá ajuste en mayo, el ente busca alternativas para tener liquidez y poder cumplir con sus compromisos en los meses venideros; y con la expectativa de que haya una corrección de precios en junio.

De todas formas, en lo inmediato se sabe que Ancap deberá renovar créditos bancarios para hacerse de capital de giro, previa autorización del Poder Ejecutivo. Esa es una de alternativas que se están barajando. El ente canceló créditos por US$ 40 millones este año y se apunta a renovar por un monto similar. Antes en 2020 se habían cancelado créditos por US$ 75 millones.
La petición oficial ya fue aprobada por el Directorio de la empresa días atrás, y la renovación de préstamos está encaminada, solo restan aspectos formales, informó a El Observador, el presidente de Ancap, Alejandro Stipanicic.
También está sobre la mesa la ampliación de una línea de contingencia con el Banco República (BROU), como herramienta de respaldo ante un eventual descalce en los costos de la materia prima.
Otra de las alternativas manejadas es que suspendan temporalmente las transferencias de Ducsa a la caja del Estado. Esa fue una puerta que dejó abierta la ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, cuando anunció el congelamiento de precios en abril. Ese dinero volvería a estar dentro de las disponibilidades financieras del ente. En el ejercicio anterior esta colateral reportó ganancias por US$ 21,8 millones. Aunque no hay una resolución formal, en los hechos Ancap no ha realizado transferencia alguna en 2021.
Esas son las tres acciones de apoyo concretas manejadas hasta ahora desde el equipo económico. La posibilidad de que haya medidas complementarias dependerá de cómo evolucionen en mayo y junio variables como la demanda de combustibles; y claro está, el precio de las tarifas, cuyo ajuste el mes entrante está atado a lo que decida el gobierno.
La diferencia acumulada entre los precios de venta de Ancap y el precio de referencia Ursea representó una pérdida de ingresos de US$ 50 millones en el primer cuatrimestre de año, y que se proyecta trepará a US$ 90 millones una vez finalizado el mes de mayo.
En el caso de la nafta Súper 95, la pérdida acumulada al mes de abril por la diferencia entre el precio realmente percibido por Ancap y el determinado por la metodología de fijación de precios definida por el Poder Ejecutivo, fue de US$ 16,5 millones.
Para el gasoil 50 S, la pérdida acumulada fue de US$ 10,7 millones, y de US$ 22,7 millones por las ventas de supergás.
Ancap
Aunque el gobierno tiene desde enero la potestad de revisar los precios mensualmente, hasta ahora ha resuelto no hacer cambios en las tarifas de los combustibles para priorizar la recuperación de la actividad económica y los sectores productivos.
Ancap está a la espera que comience a aplicarse mensualmente el nuevo esquema de fijación de precios que toma como referencia el Precio Paridad de Importación (PPI) más un factor X por litro para manejar los sobrecostos del ente. Se considera que eso permitirá tener una mejor planificación financiera y de cobertura de riesgos acorde a las nuevas reglas de juego que se proponen para el mercado de los combustibles.