Técnicos en automotores indicaron a El Observador que es inviable la instalación del sistema Isofix en los vehículos que no lo traen de fábrica puesto que no se puede garantizar que se coloque de forma correcta. Este dispositivo es un anclaje que impide que la sillita infantil se mueva, e incluso se vuelque, al momento de un impacto.
La instalación de un Isofix “implica una cantidad de evaluaciones técnicas, desde el lugar de colocación, hasta la tensión que tiene que soportar”, en caso de siniestro, explicó un especialista de la consultora Autodata. Y agregó: “El Isofix es una especie de cinturón de seguridad rígido que está soldado al piso del auto a la altura de la valija (…) pero allí está el tanque de nafta, lo que hace (la soldadura) más difícil”, dijo a El Observador.
Asimismo, tampoco se puede instalar un cinturón de tres puntos en un auto que no está pensado para ello, debido hay que hacer varias intervenciones en el montante del vehículo sin garantía de que quede bien colocado y, por lo tanto, que funcione de forma correcta.
“Tener un auto sin esos elementos (además del airbag y los frenos ABS, entre otros) es estar dispuesto a morirse. Durante 100 años anduvimos así”, apuntó. El técnico destacó que es imprescindible un cambio cultural respecto a la seguridad vial.
Desde el año 2010 es obligatorio el uso de cinturones de seguridad de tres puntas en los autos 0km. La nueva ley 19.061, en vigencia desde enero de 2013, obliga el uso del Sistema de Retención Infantil para niños de 0 a 12 años en los asientos traseros.