Todo hacía prever que la sesión del Senado de ayer se convertiría en histórica al votar la aprobación del matrimonio homosexual que colocaría a Uruguay entre los dos países de América Latina que lo permiten. Sin embargo, por una decisión política de la izquierda, eso no pasó y el Frente comenzó a recibir críticas.
El Frente Amplio se dividió respecto al planteo de la oposición de postergar la votación –lo que finalmente aceptó por unanimidad– y la bandera que levantó para igualar los derechos de los gay con los de los heterosexuales quedó para más adelante. El texto que integró la lista de iniciativas polémicas, como la legalización del aborto o la regulación del mercado de la marihuana, será abordado en abril.
La expectativa se notaba en la cantidad de periodistas que estaban en el Parlamento para cubrir la discusión sobre el matrimonio igualitario, cuyo texto abordaba además las adopciones de niños, el divorcio y usar primero cualquiera de los apellidos de los cónyugues.
En las barras casi no había representantes de los colectivos que defienden los derechos de los homosexuales, que tenían agendada una marcha para la tarde. Entre el público sobresalían los trabajadores de la construcción que usaban remeras rojas. Ellos habían ido por otro proyecto, el que creó el Fondo de Cesantía y Retiro.
El Frente Amplio había generado esa expectativa al anunciar que la ley de matrimonio igualitario estaría entre las votadas antes de fin de año. El texto venía con el visto bueno de Diputados que el 12 de diciembre lo aprobó por 81 votos en 87 legisladores.
En el Senado, la izquierda aceptó, a pedido de blancos y colorados, aplazar la votación para abril de 2013 para que sea estudiada en comisión; y de inmediato le llovieron las críticas desde las redes sociales. Así la izquierda se volvió blanco de los cuestionamientos por un proyecto de su autoría y para el cual tiene los votos para aprobar.
Desde su cuenta de Twitter, el Frente Amplio se apuró a escribir su compromiso de que la totalidad de sus senadores votará el proyecto. En la comunidad homosexual había desazón según se expresaba en Twitter. Andrés Scagliola, director de la asesoría en políticas sociales del Ministerio de Desarrollo Social –jerarca que públicamente confesó su homosexualidad– escribió en la red: “Es un día triste, pero que no nos gane el bajón”.
¿Qué pasó?.
El viernes pasado el senador Jorge Larrañaga se reunió con la frenteamplista Mónica Xavier para pedir aplazar el tema a los efectos de discutirlo en la comisión de Constitución. Apenas comenzada la sesión de ayer, el Frente pidió un receso para decidir si aceptaba postergarlo.
Blancos y Colorados se quedaron en sala, los periodistas se agrupaban en el primer piso y seguía entrando gente del Sunca a las barras.
Según supo El Observador, los senadores Rafael Michelini–que ayer estaba de licencia pero igual fue al Parlamento–, Héctor Lescano y Carlos Baraibar, todos del Frente Liber Seregni, plantearon que había que aceptar que el proyecto fuera a comisión.
La bancada de izquierda estaba dividida sobre el punto. Sin embargo, luego que los senadores Lucía Topolansky y Ernesto Agazzi hablaron a favor de postergar la discusión, el resto, algunos a regañadientes, lo aceptaron. La senadora Constanza Moreira (Espacio 609) dijo a la salida de ese encuentro que el Frente “había tomado el compromiso de votarlo sobre tablas, es decir sin pasar por la comisión habida cuenta de que el proyecto se discutió largamente durante un año y medio”. Luego explicó “el gesto” que se tendría con la oposición.
El senador Daniel Martínez (Socialista) fue el primero en retornar a la sesión. Habló con Larrañaga y le comunicó la decisión de la bancada de aplazar la discusión. Luego caminó hasta el sillón de Pedro Bordaberry y le anunció lo mismo. Vamos Uruguay dejó en libertad de acción a sus legisladores y Bordaberry dijo que aún no tiene definido su voto. La senadora Moreira aseguró que todo el Frente lo respaldará. Dijo también que había dudas sobre el voto de Baraibar y que éste se retiraría de sala para permitir que su suplente vote a favor y asegure la mayoría.