El vicepresidente Danilo Astori dijo en entrevista con Mariano López en El Observador TV que no se imagina al Frente Amplio en la oposición. “No es por ser pedante ni altanero, pero trato de pensar en la victoria”, declaró. Por otra parte, Astori reconoció que el candidato del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou “ha hecho una buena campaña y muestra un crecimiento”, pero aseguró que si gana gobernará “con un aparato que es responsable de graves errores del pasado”. Igualmente, dijo que hay un ascenso de Tabaré Vázquez, y que cree que va a seguir.
No, no, no se debe descartar la más alta aspiración. El pueblo dirá. Es una de las elecciones más competitivas que hemos tenido desde el regreso a la democracia. Esto le hace bien al sistema político, porque permite hacer esfuerzos para sacar lo mejor que tiene.
Yo creo que por un lado ha habido una propuesta frenteamplista que hasta hace poco tiempo había mostrado un pequeño descenso tendencial que luego revirtió y empezó a crecer lentamente, hasta llegar a los guarismos de hoy. Hay que reconocer que el candidato del Partido Nacional ha hecho una buena campaña y muestra una tendencia creciente. Es como debemos ver las encuestas. El peor error es verlas estáticas. Todavía falta una encuesta importante que se conocerá esta semana. Sobre todo en un país cuya historia política electoral donde un sector de la población decide muy próximo al evento. Hay indecisos y hay voto volátil. Uno que hoy, lunes, está inclinado a votar a cierto partido, pero que en este lapso hasta el domingo puede cambiar de decisión. Hacia ellos van los mensajes. Vázquez convirtió decrecimiento en crecimiento, y los méritos del desafiante hay que reconocerlos.
¿Cree que hay chance de que el FA obtenga mayoría parlamentaria?
No renunciamos a las máximas aspiraciones. Trabajamos para ello.
¿Qué tanto se puede complicar?
No tener mayorías es malo porque puede enlentecer decisiones de gobierno, y tiene el aspecto positivo de que uno está obligado a buscar puntos de encuentro sobre temas relevantes del país para convertirlos en temas de Estado y se resuelvan con base importante de apoyo. A veces nos olvidamos de que puede haber mayoría en Senado y no en Diputados por el voto del vicepresidente.
El exvicepresidente del BROU Fernando Calloia comenzó a aparecer en publicidad de la 2121 ¿Cómo se decidió?
Fue algo que surgió de forma espontánea. Le preguntaron en una entrevista qué iba a hacer ahora que se revocó su procesamiento. Dijo que iba a trabajar por la 2121, y eso se convirtió en un mensaje de televisión.
¿Le suma al sector, aporta?
Yo no creo que haya esa imagen en la sociedad uruguaya. Los sondeos de opinión demuestran que ni Calloia ni (Fernando) Lorenzo son vistos por la sociedad en su conjunto como responsables de algún daño. Indican que no ha sido un tema que haya golpeado, impactado en la opinión pública. No cometieron delito. Actuaron con la mayor buena fe, hicieron el mayor esfuerzo para encontrar una solución a un tema del país. Lo único que hicieron fue tratar de hacer el mejor de los trabajos posibles. No cometieron abuso de funciones.
¿Qué grado de responsabilidad tiene usted?
Junto con el entonces ministro de Transporte (Víctor Rossi) y (el expresidente Tabaré) Vázquez, creíamos que era el mejor camino posible para intentar salvar una línea aeronáutica con participación estatal. Y nos equivocamos. Al principio funcionó bien. Incluso hubo resultados operativos, (...) después vinieron desequilibrios, endeudamiento, y la cosa terminó mal. Y nosotros hemos asumido la responsabilidad.
El FA apela a un mensaje de advertencia, ¿no es como una campaña del terror igual a la que hacían blancos y colorados en 2004?
Sinceramente no lo veo así. El tema es que yo no conozco candidatos sueltos. Los de los partidos fundacionales pertenecen a esos partidos que durante sus gobiernos cometieron gravísimos errores. Como los que llevaron a la profunda crisis del sistema financiero o la deuda del país. Si gobernara nuevamente uno de esos partidos, ¿quién garantiza que no volvería a ocurrir lo mismo? Y tenemos que decirlo. Nadie dijo “nos equivocamos” cuando surgió la crisis de la deuda externa del país, que lo colocó como segundo deudor del mundo con FMI.
Lacalle Pou no tiene pasado político.
Tiene, porque su partido lo tiene. No va a gobernar solo, sino con un aparato que es responsable de graves errores del pasado, como crisis bancarias que se produjeron durante el gobierno del Partido Nacional. La venta del Banco Comercial, Pan de Azúcar, son responsabilidades muy importantes.
Él puede decir que es de otra generación y se desmarca.
Eso es muy difícil. Hay un aparato donde hay responsabilidades que se asumen con respecto a personas, compromisos que hay que cumplir, compromisos políticos partidarios. Entonces no hay figuras sin pasado que de pronto se presentan en el escenario político para empezar una historia sin relación con lo que pasó antes.
Si ganan los blancos, ¿no son solo matices lo que los diferencia del FA?
No, no, no, son diametralmente opuestos. Lo más grueso: el Partido Nacional asume el Ministerio de Economía como si la única responsabilidad de ese ministerio fuera asegurar el equilibrio de cuentas públicas y control de inflación. Eso es un error gravísimo. El MEF no puede cumplir con su función si no está permanentemente asociado a grandes transformaciones estructurales. Cuando estuvimos nosotros, hubo cambios institucionales muy importantes. Cambió la DGI, la oficina de manejo de deuda, la coordinación macro, se construyó una red de seguridad financiera para que no ocurra lo del pasado. Se elaboró una ley de inclusión financiera. El Ministerio de Economía es transformador del país.
Lacalle Pou reconoce logros del FA y nombra a Arbeleche como ministra de Economía, si gana. ¿No fue inteligente ponerla?
Respeto mucho a Azucena, fue una muy buena funcionaria del MEF cuando fui ministro. Ella dijo que no es política, que es técnica, y que político es el candidato. Es un error mayúsculo. La conozco bastante bien, es lo que ella siente, y es un grave error de concepción del MEF.
Usted tiene 74 años, Vázquez también. ¿Por qué no hubo renovación en el FA?
Hay toda una generación de recambio muy importante que se va a ver en este gobierno. Hay compañeros y compañeras que están entre los 40 y 50 años, algunos de entre 30 y 40 que van a cumplir un rol fundamental en el Ejecutivo y en el Parlamento. En el MEF, el grupo que integra la asesoría macro, que es el alma del MEF, que no tiene exposición, va a ser fundamental, ya lo fue y volverá a serlo. Estoy contento de ver gente joven que se va a hacer cargo. Lo grave sería que estuviéramos los veteranos al frente y no hubiera recambio. Hay recambio, y en el entorno de asesores más directos de Vázquez: (Álvaro) García, (Pablo) Ferreri, (Fernando) Filgueira, son todos jóvenes.
Cuando cayó Sebastián Bauzá en la AUF, usted dijo que era por Tenfield.
Yo dije que la empresa mencionada realmente incurría en un abuso de posición dominante y le quitaba soberanía a la dirección del fútbol uruguayo. Muchos compañeros manifestaron ese apoyo.
¿Siente frustración por no haber sido presidente?
No es frustración. Me siento agradecido por las responsabilidades que me dieron. Agradezco al pueblo haberme electo senador, vicepresidente, ministro de Economía. Siento agradecimiento.
Y si llegaran a perder, ¿cómo se imagina al FA en la oposición?
No me lo he planteado.