La colisión de los dos bloques de varias decenas de kilómetros de diámetro cada uno -explica el equipo de científicos checo-estadounidenses- habría eyectado numerosos fragmentos, de los cuales uno se habría estrellado en la Tierra hace 65 millones de años, provocando el brusco cambio climático que tuvo como una de sus consecuencias la desaparición de los dinosaurios.
Otros fragmentos surgidos del choque de los asteroides se habrían estrellado en la Luna, Venus y Marte, indica el equipo compuesto por William Bottke, David Vokrouhlicky y David Nesvorny, del Instituto de Investigaciones del Sudoeste, en Colorado (Estados Unidos), y de la Universidad Charles, en Praga.
Los científicos han determinado que esos diferentes elementos provienen de un mismo asteroide gigante, que habría tenido unos 170 km de diámetro.
Uno de estos últimos, hace 65 millones de años, se habría estrellado en la Tierra, formando el enorme cráter de Chicxulub y levantado nubes de polvo que ocultaron el sol y provocaron un invierno prolongado que fue fatal para especies como la de los dinosaurios.
Por lo que han concluido que el cráter no fue formado por la caída de un cometa sino por la de un asteroide, estimando que hay más de 90% de posibilidades de que éste proceda de la familia Baptistina.
El auge de ese bombardeo de asteroides se produjo probablemente hace 100 millones de años, pero aún no ha terminado, advierten los científicos: "nuestras simulaciones nos llevan a pensar que alrededor de 20% de los asteroides situados actualmente en las cercanías de la Tierra pertenecen a la familia Baptistina".
(AFP)