Una cosa es la ingenuidad y otra es mirar para el costado pretendiendo hacerse el distraído. Por una vez seamos sinceros. Medio país sabía que en el partido de Nacional con Newell’s el aire estaba viciado de revancha. Llamemos las cosas por su nombre de una vez por todas. Si hasta en algunas páginas partidarias se publicaron mapas y se pedía información sobre el recorrido de los hinchas argentinos para emboscarlos. Es más, hubo pintadas violentas en el sector por donde ingresaron los argentinos: “Newells te vamos a matar”, decía una de ellas (ver imágenes).
Basta de hipocresía: la vendetta terminó en caos
El ambiente de violencia se respiraba una semana antes del partido y explotó cuando le cerraron las puertas a los hinchas de Nacional; pero si salían antes podía haber emboscada. ¿Cuál es la solución?