Cargando...

Economía y Empresas > Conferencia

Berensztein: "El líder más legítimo y fuerte que hay en la región es el presidente uruguayo"

El doctor en Ciencias Políticas argentino dijo que el mal relacionamiento bilateral entre Brasil y Argentina ofrece una oportunidad política para Uruguay y Paraguay

Tiempo de lectura: -'

23 de julio de 2020 a las 05:00

Con la aclaración de que para la presentación tenía más preguntas que respuestas, el doctor en Ciencias Políticas argentino Sergio Berensztein señaló este miércoles que en la actual situación que vive particularmente el Mercosur, “el líder más legítimo y más fuerte que hay en la región es el presidente uruguayo” Luis Lacalle. 

“Es increíble porque se trata de un presidente nuevo. Dicho objetivamente, encontró un contexto en el cual tiene la posibilidad espectacular para establecer un liderazgo. Me parece que Uruguay tiene una responsabilidad y una oportunidad que no recuerdo últimamente”, aseguró el analista en una instancia organizada por el corredor de bolsa Sura.

En este sentido, Berensztein señaló que esta especial coyuntura tiene que ver con dos aspectos: las propias características de Luis Lacalle Pou y el contexto.

“Demostró ser muy hábil y tener una cintura particularmente propicia para mantener una postura flexible y adaptarse a las circunstancias. Mantener ciertos valores y buscar de todas formas siempre un contexto de mayor coordinación. El rol de Uruguay en esta oportunidad puede ser muy significativo para redefinir las características de este nuevo Mercosur”, argumentó.

Berensztein apuntó que Argentina y Brasil están pasando por el peor momento en su relación bilateral en “muchísimo tiempo”. Según el expositor, esas diferencias tienen que ver con problemas personales entre sus líderes (Alberto Fernández y Jair Bolsonaro), pero también con otros más profundos tras la apuesta de Brasil de salir de la lógica económica que lo caracterizó durante décadas.

“Aunque hay que ver con que sustentabilidad lo logra, porque tiene su lado bueno y malo", relativizó con respecto a la mayor apertura económica que ha mostrado el gobierno brasileño desde el último cambio de gobierno . 

En ese contexto, el analista sostuvo que Uruguay y Paraguay deberán hacer un importante esfuerzo diplomático y político para mediar entre los dos grandes países del bloque con el objetivo de “mantener el Mercosur”.

Recordó que un país estable políticamente y con un liderazgo diferencial puede significar algo similar a lo que ocurrió con estados pequeños como Holanda y Bélgica, en la conformación de la Unión Europea: “Fueron cruciales como socios de Alemania y en algún momento ese capital político lo cobrás”.

El argentino agregó que en el Consulado uruguayo en Buenos Aires hay en la actualidad una lista de espera de ocho meses y medio, tras el aumento de personas que piensan en la posibilidad de vivir en Uruguay.

En junio, el gobierno uruguayo publicó un decreto que será complementado por un proyecto de ley que fue enviado al Parlamento con varias modificaciones a los requisitos para acceder a la residencia fiscal en el país

Al respecto, dijo que Uruguay está haciendo un esfuerzo importante también para atraer inversiones y que su "gobernabilidad" ayuda, dado que está primero en casi todos los índices vinculados al funcionamiento del sistema democrático. 

Argentina y la deuda

Con respecto a la crisis que vive en particular Argentina, el analista dijo que uno de los errores que se está cometiendo es mirarla con el “prisma de la crisis de comienzos de siglo (2002), que es un gran error que parte de una sesgo cognitivo básico”.

“Uno tiende a mirar las coyunturas en base a la experiencia que tiene y Alberto Fernández lo está haciendo. Esto es un gran error porque está es una crisis mucho más compleja. A comienzos del siglo si bien el mundo tenía un montón de desafíos, la economía global no había sentido impactos y rápidamente se dio el boom de los commodities a partir de 2003-2004”, apuntó.

En relación a la deuda y el default en el país vecino, Berensztein criticó declaraciones del presidente argentino sobre "no tener un plan" y dijo que está muy bien que el gobierno no quiera defaultear, "el problema es que lo dijo muchas veces". Esto, indicó, al estar negociando con los acreedores hace que estos se pongan cada vez más duros, al saber cuál es "el limite del otro". 

"El gobierno debería amenazar con un default pero como es algo que puede pasar realmente con Argentina, tiene que sobre exagerar para el otro lado para que la situación no se vuelva caótica. El gobierno tiene que ratificar sus credenciales de negociador de forma limitada porque no puede amenazar con la posibilidad de default. Argentina va a esta negociación como punto, no banca", explicó.   

Berensztein dijo que la caída en Argentina en 2020 va a ser “muy brutal”, superior a la de 2002, “de dos dígitos largos” que probablemente se ubicará por encima del 15% del PIB.

“Habrá mucho desempleo y destrucción de empresas. Con oportunidades porque los activos reales están a precios muy bajos, pero hay que tener muchas agallas para entrar ahora, en este momento de incertidumbre”, señaló.

Según las estimaciones realizadas por el consultor, en caso de acuerdo la economía argentina sufrirá el tercer año consecutivo de recesión en 2020, pero rebotaría para 2021. Sin embargo, un default duro potenciará los efectos de la pandemia y "puede provocar una crisis inédita en la historia argentina". 

Un mundo con más Estado

En consideración a lo global, el analista dijo que al no haber experiencia histórica sobre el impacto de esta clase de eventos –por el coronavirus-, es aún muy pronto para delinear cuales son los verdaderos cambios sistémicos que se asentaran en el mundo: “Es muy difícil distinguir entre lo transitorio y lo permanente”. 

No obstante, sí se animó a aventurar que a futuro en prácticamente todo el mundo se verán estados más grandes, presentes y reguladores, con menos mercado.

“Vamos un mundo con mucho más Estado y menos mercado. Un Estado más presente y regulador, con más burocracia, tanto a nivel global como en nuestros países, dado las demandas que se están dando por los bienes y servicios públicos. Por ejemplo, la salud hoy adquirió un protagonismo que nunca antes tuvo cuando previamente se daban debates apenas esporádicos. La salud pública va a ocupar por mucho tiempo un lugar mucho más preponderante en las agendas de los gobiernos”, argumentó.

En conclusión, Berensztein recordó que aunque dependerá de los paquetes de estímulos económicos en cada país o región, “lo indudable es que después de siete largas décadas (desde la salida de la Segunda Guerra Mundial) se tendrá una economía más chica en todo el planeta”.

En este contexto, advirtió que en un mundo y particularmente una región que ya presentaba nuevas demandas antes de la pandemia -como en Chile-, ahora se van a sumar más “reacciones anticapitalistas y antiglobalización, con un cuestionamiento al orden establecido”.

“Igualmente siempre hay cosas buenas y como ocurre desde hace cuatro siglos la ciencia vino al rescate y eso hace pensar a futuro en una economía más basada en conocimiento, que en otros factores de dinamismo”, resumió.

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...