El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, quiere dar un batacazo en sus relacionamientos con el resto de los países cercanos. No solo envió el mensaje este lunes, luego de haber sido confirmado como presidente, de que el Mercosur no será su prioridad, sino que pretende acercarse a países que considera que fueron dejados de lado por los expresidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff.
AFP El nuevo presidente destacó en distintas oportunidades su intención de impulsar el libre comercio con otras naciones y promover la inversión extranjera para disminuir el desempleo, señaló que su política exterior acabará con las "tendencias ideológicas", acercará a Brasil a los países más desarrollados y recuperará el "respeto internacional".
"Queremos, sí, aproximarnos a varios países del mundo sin connotaciones ideológicas y por eso tenemos la necesidad de un buen ministro de Relaciones Exteriores que converse con todo el mundo", afirmó, tras haber recibido la felicitación del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a quien admira.
Por si no hubiera quedado clara la intención de Bolsonaro, Paulo Guedes, su gurú económico aseguró que el Mercosur "no será prioridad para el nuevo gobierno" porque el bloque conformado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay fue constituido como una entidad "totalmente ideológica".
"No vamos a romper con nadie, no vamos a romper ninguna relación. ¿Yo solo voy a comercializar con Argentina? No. ¿Solo voy a comercializar con Venezuela, Bolivia y Argentina? No. Vamos a comercializar con el mundo" y "no seremos prisioneros de relaciones ideológicas", dijo.
Chile y protestas
En esa lógica de afianzar relaciones con gobiernos no afines a Lula y Dilma, Bolsonaro resolvió que el primer país que visitará será Chile, ahora bajo la presidencia de Sebastián Piñera. Según aseguró quien será el jefe de gabinete del nuevo gobierno, el diputado Onyx Lorenzoni, Bolsonaro y Piñera "pueden ser hermanos en la lucha por la construcción del desarrollo" en América Latina. Varios medios aseguran que además de Chile, Estados Unidos e Israel serán de los primeros países que visitará el presidente electo.
"Hoy tuve una franca y útil conversación con el presidente electo de Brasil @jairbolsonaro y nos confirmó que visitará Chile. Brasil es un país-continente e importante aliado estratégico. Hablamos del TLC y del Corredor Bioceánico que unirá el Atlántico con puertos chilenos del Pacífico", publicó Piñera.
Chile ya estaba en la mira de Bolsonaro desde su campaña, un país que el ultraderechista dice admirar y a cuyo presidente Piñera, ha elogiado.
Sin embargo, su llegada al país ya se advierte polémica, ya que los colectivos LGTBI de Chile confirmaron este lunes que protestarán en su llegada.
"El presidente electo debe saber que no será bien recibido en ningún país por la población LGBTI mientras no garantice el más pleno respeto a los derechos humanos de todas las personas con orientación sexual o identidad de género diversa", dijo el portavoz del El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), Oscar Rementería.
Carl De Souza - AFP
La postura del futuro presidente de Brasil con respecto al colectivo LGTBI ha generado la solidaridad de sus homólogos chilenos, quienes mostraron su "solidaridad con las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales (LGBTI) y con las familias homoparentales de Brasil".
"Viven en la incertidumbre sobre el respeto a sus derechos humanos más básicos tras la elección de Jair Bolsonaro como presidente", indicaron.
Ola bolsonarista "ayuda" a ganar a gobernadores
Doce de los 27 gobernadores elegidos en las elecciones brasileñas, incluyendo dos de los estados de Sao Paulo y Rio de Janeiro, aprovecharon la ola populista que encumbró a Bolsonaro para conseguir unas victorias que hace unos meses parecían improbables.
El Partido Social Liberal (PSL), formación del presidente electo de extrema derecha, tendrá por primera vez tres gobernadores: el de Santa Catarina (sur) y los de los estados amazónicos de Roraima (norte) y Rondonia (oeste).
EFE Pero el efecto Bolsonaro se sintió, principalmente, en el sudeste más rico, donde candidatos de otros partidos despegaron en los sondeos tras declarar su apoyo público al excapitán del Ejército. Uno de los casos más significativos se dio en Rio de Janeiro. Casi desconocido cuando registró su candidatura, Wilson Witzel apenas contaba con el 3% de intenciones de voto en agosto. En setiembre, cuando este exjuez federal comenzó a apoyar abiertamente al ultraderechista, todo cambió. El pasado domingo ganó la elección con el 60% de los votos.
En Sao Paulo, el estado más rico y poblado del país, Joao Doria también supo rentabilizar la ola del ultraderechista para obtener el 52% de los votos en su ajustado duelo con el centro-izquierdista Marcio França. Su apoyo a Bolsonaro le costó ser llamado "traidor" por Geraldo Alckmin, su padrino político y candidato a la presidencia del PSDB.
En Minas Gerais, el segundo estado más poblado del país, Romeu Zema, del Partido Novo -una formación de derecha surgida en 2015 gracias al apoyo de numerosos empresarios-, salió del anonimato para conquistar la elección con un arrasador 70% de los votos el domingo, gracias a su apoyo a Bolsonaro.
A pesar de todo, el Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), del candidato derrotado a la presidencia Fernando Haddad, es la formación que ha conseguido más gobernadores, cuatro, todos en el nordeste, feudo electoral del expresidente encarcelado Luiz Inácio Lula da Silva.
Bolsonaro se reúne con asesores para empezar la transición
El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, recibirá este martes a sus principales aliados en su casa de Barra da Tijuca (oeste de Río) para decidir quiénes serán los encargados de realizar el proceso de transición de gobierno. Este lunes viajó a Brasilia para reunirse con el presidente Michel Temer como primer paso de la futura transición.
Según informó O Globo, en ese encuentro también se discutirá el número de ministerios, que Bolsonaro ya resolvió que reducirá. De la reunión participará el economista Paulo Guedes, ya anunciado como ministro de Economía, y el diputado Onyx Lorenzoni, futuro jefe de la Casa Civil (jefe de gabinete).
Con EFE y AFP