En lo previo ambas partes se ubican en las antípodas del pensamiento político. Sin embargo, en la reunión de ayer entre Pedro Bordaberry y la cúpula del PIT CNT, además de desencuentros que eran esperados, hubo varios puntos de coincidencia. El clima venía bien hasta que pidió para hablar Jorge Bermúdez, dirigente de la salud privada. “Voy a terminar con tanta dulzura” advirtió. Su discurso cortó, por un rato, con la cordialidad en la que transcurría la reunión.
El encuentro duró casi cuatro horas.
El candidato, acompañado de varios legisladores y por su compañero de fórmula, Germán Coutinho, llegó ayer a las 11 de la mañana a la sede de la central de los trabajadores para presentar algunas ideas que impulsará si es electo. Venía de una gira por Artigas y Salto y la noche la pasó en Trinidad para acercarse a Montevideo.
En el encuentro de ayer, Bordaberry planteó temas que rechinaron a los trabajadores y otros en los que encontró respaldo. Prometió que mantendrá los consejos de salarios y además quiere que la negociación colectiva a los públicos “sea realmente efectiva”.
Según supo El Observador de participantes del encuentro, Bordaberry y la dirigencia de la central obrera hablaron de todo. Hubo dirigentes que le preguntaron por el puerto de aguas profundas; mencionaron a las ocupaciones de empresas, “que no son tantas” dijo uno; le preguntaron sobre el empresariado y le contaron experiencias “duras” que tuvieron con dueños de empresas.
También le preguntaron sobre la regasificadora, educación, la reforma de la salud y ALUR, proyecto que el líder colorado criticó. Sobre el complejo de Bella Unión, Bordaberry aclaró que seguirá estando, pero “sin hacerse trampas al solitario”, es decir sin subsidios de ANCAP.
Las fuentes dijeron que el dirigente Marcelo Abdala (metalúrgico), le consultó acerca de formar un ámbito más amplio, con partidos políticos, cámaras empresariales y trabajadores, para discutir temas de Estado. Bordaberry apoya esa idea y propuso concretarla después de las elecciones. Luego con los periodistas, el candidato habló de establecer un “gran acuerdo nacional”.
En la reunión, según las fuentes, Gustavo Signorelli (judiciales) dijo que la reforma de la justicia debería estar en los programas de los partidos para establecer, por ejemplo, que los juzgados de paz y familias estén descentrallizados en los barrios.
También dijo que los ministros de la Suprema Corte y los jueces deben elegirse por sus méritos “sino al final lo termina decidiendo la masonería”, afirmo. Hilaridad y silencio siguieron a ese comentario.
Bermúdez tomaba nota de lo que decía Bordaberry.
A su turno, cortando el clima que se vivía, el dirigente dijo que no tiene nada en común con los colorados, que no hay batllistas en ese partido, recordó que con Jorge Batlle en la Presidencia no hubo consejos de salarios, y que la pobreza aumentó.
También fue crítico de Hugo Fernández Faingold, que estaba invitado a la reunión y no fue por un quebranto de salud. Fernández Faingold fue ministro de Trabajo del expresidente Julio María Sanguinetti quien se jactó, de nunca perder una huelga con los trabajadores.
Diferencias y acuerdos
En la primera puerta de vidrio que pasó el líder colorado en la sede del PIT CNT, un afiche decía “No voto encarcelar niños”. Bordaberry no lo vio y entró. La reforma constitucional para bajar la edad de imputabilidad fue centro de discrepancias.
También hubo diferencias sobre la participación de los trabajadores en las empresas públicas.
El punto fue cuestionado desde la oposición tras el procesamiento de Alfredo Silva, exdirector de los Servicios de Salud del Estado (ASSE). El candidato colorado está de acuerdo con que los representantes de los trabajadores “tengan voz pero no voto”.
Para el PIT CNT esa posición “es un error” y así se lo hicieron saber. Fernando Pereira, coordinador del PIT CNT, recordó a la prensa que “cuando se dio el voto doble al presidente del Codicen se hizo con alarmismo y parecía que lo utilizaría día por medio. Desde que el presidente del Codicen tiene esa facultad, nunca la usó”, afirmó Pereira. Para Bordaberry, “quien representa un interés particular no puede estar decidiendo por el interés general”.
El acuerdo con el PIT CNT estuvo por el lado económico.
La propuesta de Bordaberry de subir el mínimo no imponible del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y llevarlo de un piso de $20.000 –que hoy no paga– a por lo menos $ 25.000, es respaldado por los trabajadores.
El apoyo también lo recibió cuando propuso pagar aguinaldo a los jubilados empezando por los que ganan hasta $ 10.000 por mes. Pagar aguinaldo–a unos 360.000 pasivos–tendrá un costo para las arcas del Estado de US$ 144 millones anuales, según estimaciones del Partido Colorado. Para financiarlo, propuso “terminar con la fiesta” de las empresas públicas cuya gestión explica 1,2 puntos del déficit fiscal. “ANCAP perdió en un año más de lo que cuesta financiar el aguinaldo a los jubilados”, comentó Bordaberry.
También propone terminar con la operativa del BCU “que paga intereses muy altos en pesos y no recibe intereses en dólares” y eso es otro punto más del déficit. “Lo otro es no llenar el 25% de las vacantes”, dijo. Además impulsa no agregar cargos de confianza que cuestan US$ 50 millones por año.
Bordaberry se fue de la reunión con una carpeta que le dio el PIT CNT con sus reivindicaciones y lo invitaron a volver para hablar de esos reclamos ante 300 dirigentes nacionales.