Brad Pitt revolucionó este martes el prestigioso Festival de Cannes, al que llegó sin la compañía de Angelina Jolie, confirmando que aún no hay fecha de boda.
"No tenemos ninguna fecha fijada, es sólo un rumor. Nos gustaría que todo vaya bien, en lo que respecta a la fecha", dijo el actor durante la rueda de prensa de presentación de Killing them softly, el filme de Andrew Dominik con el que compite en la sección oficial de Cannes.
También tuvo tiempo de hablar de su pasión por la arquitectura y de sus ideas políticas.
"Me encantaría hacer un documental sobre los partidos republicanos y demócratas, por entender cómo se convierten en lo que se convierten y cómo acaban por hacer cosas que están en contra de su propio interés".
Al respecto, aseguró ser más de izquierda, mostró su preferencia por el partido demócrata y recordó la emoción que sintió la noche que fue elegido presidente Barack Obama. "La noche de la elección de Obama estaba en Chicago. Fue una noche extraordinaria. La gente estaba en pleno júbilo" y se suscitó una gran esperanza.
Una situación muy diferente de la actual, con un futuro que se presenta mucho más negativo a juicio del actor. "Creo que cada vez va a ser más oscura".
Pese a ello, el actor se mostró bromista y se preguntó por qué se hacen ruedas de prensa antes de las 4 de la tarde -la de la película era a las 11 de la mañana- e invitó a los periodistas a lanza un movimiento en ese sentido.
Se fue como había llegado, sonriente, posando amablemente para los fotógrafos y sin parar de firmar autógrafos y dedicarle tiempo a sus seguidores.