Dólar
Compra 37,20 Venta 39,70
8 de junio de 2011 19:51 hs

Uruguay está en el escalón mundial, y eso es una muy buena noticia de cara a la Copa América. La idea, que había quedado tras el Mundial de Sudáfrica, se empezó a ratificar en el amistoso de hace 10 días ante Alemania, y quedó felizmente claro en el Centenario este miércoles: los celestes jugaron de igual a igual ante dos de los principales seleccionados europeos, que se habían transformado en la principal piedra en el zapato de los seleccionados uruguayos, al punto que fue el principal pedido del Maestro Tabárez: tener fútbol contra rivales del viejo continente.

Es cierto, en el Centenario fue más Holanda, sobre todo en el primer tiempo, cuando impuso el ritmo y fue vertical a las espaldas de la zaga celeste. De todos modos modos, con el correr del primer tiempo –y con la ayuda del juez, que no expulsó a Lugano a los 30 tras una durísima entrada ante Van Persie- Uruguay se fue afianzando, fortaleciéndose en el mediocampo, lo que dio espacio la mayor fuerte de este equipo: la potencia ofensiva, para generar peligro a pesar de tener menos la pelota.

Suárez y Cavani –al revés de lo que ocurrió en Alemania, cuando Forlán fue la figura- fueron los que aportaron las llegadas de peligro, incluida una asistencia del de Liverpool que el de Nápoli no pudo cabecear bien, y una al revés, que el línea anuló de manera errónea por supuesto offside.

Esa potencia ofensiva se mantuvo también con los cambios, porque fue cuando ya estaban Abel Hernández que los celestes llegaron al gol, tras una gran combinación entre los dos delanteros

Eso si: algunos de las luces de alerta siguen estando encendidas: por ejemplo, la defensa, que no termina de estabilizarse; como lo demostró el dominio holandés del primer tiempo, y el gol del final, donde las culpas son compartidas entre Muslera que salió mal, y Eguren, que perdió la marca de Kyutt. Por otro lado, también es cierto que el arquero de Lazio sacó tres pelotas de gol, en lo que fue su mejor rendimiento con la celeste en los últimos tiempos.

Como ante Alemania, quedó planteada la preocupación, pero al mismo tiempo la idea clara de que, -salvo Argentina y Brasil- difícilmente Uruguay se encuentre en la Copa América con rivales tan duros como los que tuvo en estos dos amistosos previos.

El amistoso dejó otro apunte: la gente sigue enamorada de la celestes. De eso no hay vueltas. Lo demostraron las 50 mil personas que llegaron hasta el estadio un miércoles a las 15:30, y que alentaron los 90 minutos, hasta estallar con los penales

EO Clips

Más noticias de Referí

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos