El nuevo disco de Justin Timberlake está alejadísimo de todo aquello que representa un corazón roto. Sin embargo, encontrarse con sus canciones puede generar tal efecto.
En su momento, el disco FutureSex fue vanguardia. Por ejemplo tiene un tema que aún al día de hoy, entre tanta esquizofrenia con lo nuevo, suena actual. Su mayor hit, SexyBack sigue vigente a pesar de haber sonado hasta el cansancio durante siete años.
Timberlake no necesita subirse a la cresta de ninguna tendencia para hacer su música, y editar un trabajo más conservador y menos bailable es una forma de dejarlo claro. El problema con The 20/20 Experience es que no tira hacia el futuro con el mismo empuje que FutureSex y quizá por eso no cuente con canciones definitivas como en discos anteriores.
El disco se apoya en baladas con una duración kilométrica de 7 minutos como Blue Ocean Floor, en lugar de explorar lugares más exóticos con más canciones al estilo de Let the Groove Get In. También hay que decir que cuenta con canciones como Don’t Hold the Wall y Tunnel Vision, que representan el legado evolucionado de aquel FutureSex, con ritmos que tienen la marca de identidad de Timbaland, productor que ayudó a definir aquel segundo disco.
En cuanto a la temática, Suit & Tie es una oda al matrimonio y sus canciones celebran la suerte de encontrar a la persona adecuada, un tema que se vuelve recurrente tanto en su segundo corte, Mirrors, como en That Girl. Los números también dicen que Timberlake no necesita tener canciones con gancho que apunten a la masividad: la fuerza de su nombre y la legitimidad que mantiene ya ha logrado vender más de 1,5 millones de copias. Tal vez haya que esperar a la salida de su segunda parte –a editarse en noviembre–, para poder entenderlo en su totalidad.
Este es un disco de una persona feliz (¿achanchada?), y en apariencia desinteresada por conquistar nuevos terrenos. Timberlake ya no quiere hacerte bailar. Quiere que te quedes en casa con tu pareja y que tengas una cena romántica. El problema es cuando en realidad lo que querías al poner su disco era salir a bailar de nuevo.