20 de noviembre de 2012 21:28 hs

La operación de canje y recompra de bonos realizada por el gobierno logró reducir la vulnerabilidad de la deuda uruguaya estirando los vencimientos de deuda. Sin embargo, esa mejora se concentró en los plazos de mayor duración y tuvo un escaso impacto en la deuda de corto plazo.

Según los datos analizados por El Observador a partir de información de la Unidad de Gestión de la Deuda del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), luego de la operación, el total de amortizaciones que debe realizar el Gobierno Central en los próximos tres años se redujo en apenas 0,7%, mientras que las obligaciones a cinco años recibieron un recorte de 1,9%. Eso implicó una baja de US$ 16,8 millones y US$ 90,5 millones en esos períodos, respectivamente.

A través de una operación que tuvo lugar del martes al viernes de la semana pasada, el gobierno uruguayo abrió la posibilidad a los inversores en bonos uruguayos de cambiar sus títulos por otro de mayor vencimiento (2045). Al mismo tiempo, se hizo del capital necesario para recomprar US$ 500 millones –en valor de mercado–, a través del bono 2045.

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Si se toma el total de deuda con vencimiento anterior a 2036 reducido por la operación tanto de canje como de recompra, solo 2,8% de los US$ 585 millones del principal cancelado se encuentra en títulos con vencimiento entre 2013 y 2015. En tanto, 15,2% del programa permitió reducir vencimientos de bonos de los próximos cinco años.

La mayor parte de la operación se concentró en reperfilar deuda que ya de por sí estaba colocada a largo plazo. De hecho, 67,9% del canje y la recompra realizados fue destinado a la reducción vencimientos entre 2020 y 2022, con una perspectiva de entre ocho y 10 años.
Eso implicó que en ese horizonte de mayor duración, la deuda a amortizar por el Gobierno Central se redujo 12,3%, en un total de US$ 402,6 millones. El monto se explica porque en esos tres años se amortiza el bono 2022, que hasta el lunes era el título de mayor liquidez emitido por las autoridades uruguayas en el mercado internacional.

Se trata del único bono que presentó sobreoferta para entrar en la operación de recompra. Si bien el gobierno adquirió US$ 256,8 millones del principal circulante de ese título, recibió solicitudes por US$ 742,4 millones.

De ese modo, el bono 2022 dejó de ser el más líquido entre los globales uruguayos. Luego del canje y la recompra, pasó a tener una liquidez de US$ 1.232,3 millones –en valor del principal–.

El bono con vencimiento en 2036, en tanto, pasó a tener US$ 1.407,9 millones en circulación. En tercer lugar, se encuentra el bono 2033 –US$ 1.066,3 millones– y por último, el nuevo título con vencimiento en 2045, que entre la emisión del lunes de la semana pasada y la adjudicación del canje, acumuló un principal de
US$ 854,1 millones. De ese modo, los cuatro mayores títulos uruguayos en circulación tienen una duración de entre 10 y 33 años.

Los bonos que se amortizan entre 2030 y 2036 –el título con vencimiento en 2033 se paga en cuatro años y el 2036 en tres–, tuvieron una escasa participación en la operativa. Eso se debió a que solo formaban parte de los bonos elegibles para el canje y no para la recompra. Al mismo tiempo, en esta última operación, su participación quedaba supeditada a que se concretara el canje de otro grupo de títulos de más cercano vencimiento.

La operación

El gobierno calificó como “un hito histórico” el resultado de la operación, aun cuando solo hayan accedido al canje 4,7% de los títulos elegibles para la operación, y otro 6,65% a la recompra. Mientras que el gobierno había marcado un tope de US$ 2.000 millones a la iniciativa, el resultado final involucró 42,7% de ese monto.
Según dijo el lunes el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, en la presentación a la prensa de los resultados de la operación, la iniciativa “ha despejado las torres de vencimientos que en circunstancias adversas del mercado se transforman en un riesgo puntual y con capacidad de desestabilización del funcionamiento de la economía”. El objetivo explícito del gobierno era reducir la vulnerabilidad de la deuda uruguaya a través del reperfilamiento de obligaciones de corto plazo a un vencimiento mayor.

US$ 854,1
Millones. A raíz del canje y recompra, el gobierno puso en circulación un nuevo bono a 2045

US$ 585
Millones. El total de deuda reperfilada a partir de la operación oficial fue menor a la emisión debido a que los bonos que se compraron cotizan por encima de su valor nominal

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