La ONG Bastet, que recibió a 11 de los 24 gatos rescatados de un apartamento del Centro de Montevideo donde permanecieron abandonados durante meses en condiciones de extrema insalubridad, informó que los animales ya comenzaron un proceso de recuperación y lanzó una campaña para reunir alimentos, apoyo económico y padrinos que acompañen su rehabilitación.
El rescate culminó el sábado, cuando fueron retirados los últimos animales de la vivienda ubicada en la zona de Andes y Paysandú. Los gatos habían quedado solos tras el desalojo de los inquilinos a fines de 2024.
El operativo fue coordinado entre la Intendencia de Montevideo, el Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), la Policía y voluntarios.
“El olor es inexplicable”
La organización publicó un video del momento del rescate donde se observa el estado de abandono y las condiciones sanitarias de la vivienda.
“El olor es inexplicable. Hay gatos viviendo entre materia fecal acumulada, humedad y suciedad extrema. En este lugar no puede vivir NADIE. Son condiciones totalmente insalubres”, escribió Bastet en sus redes sociales.
Además, agregaron que “el lugar tenía una capa de heces acumulada por todo el piso después de tantos meses en esas condiciones”.
La situación tomó notoriedad pública luego de reiteradas denuncias de vecinos, que desde hacía aproximadamente un año alertaban por fuertes olores y problemas sanitarios en el edificio.
En un principio incluso circuló la versión de que la propietaria del inmueble había fallecido. Sin embargo, la mujer fue localizada y entregó las llaves a las autoridades para facilitar el ingreso al apartamento.
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Cómo quedaron abandonados los animales
Según la información conocida hasta el momento, la vivienda había sido alquilada a una pareja que dejó de pagar el alquiler y posteriormente fue desalojada. Tras esa situación, los animales quedaron dentro del lugar.
“Por suerte, ninguno de los gatos está mal físicamente; tampoco había ningún gato muerto”, señaló Bastet.
La organización explicó que recibir tantos animales al mismo tiempo implica un trabajo complejo y que ahora comenzó una nueva etapa de cuidados y recuperación.
Todos los gatos deberán ser sometidos a estudios veterinarios, test para detectar enfermedades, castraciones y evaluaciones para determinar futuras adopciones.
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Estrés, tratamientos y búsqueda de padrinos
Desde Bastet indicaron además que algunos de los animales presentan signos vinculados al estrés acumulado tras meses de abandono.
“Algunos tienen peladuras por lamido compulsivo, probablemente por el estrés sostenido que venían atravesando. Por suerte no es algo irreversible, pero sí requiere seguimiento y cuidados”, señalaron.
La ONG remarcó que el rescate marcó un punto de partida para los animales, aunque advirtió que el proceso recién comienza.
“Para ellos la vida ya cambió. Para nosotros, esto recién empieza”, expresaron.
La organización también solicitó colaboración para afrontar gastos veterinarios, alimentación y cuidados, además de convocar padrinos y madrinas para acompañar el proceso de recuperación de los gatos.