Una mujer de 30 años, cuya nacionalidad y nombre no fueron divulgados, falleció en el accidente, según informaciones oficiales, tanto de la prefectura de Roma como de los bomberos, que desmintieron la muerte de uno de los conductores, como inicialmente se había informado.
La causa del incidente aún se desconoce y circulan muchas versiones sobre la posibilidad de que se trate de una falla eléctrica o de un error humano.
"Entre diez y doce personas fueron internadas con el código rojo", es decir de mayor urgencia, indicó el presidente de Provincia de Roma, Piero Marrazzo.
Según los primeros testigos, el convoy que venía de la estación Furio Camillo no respetó el semáforo rojo, chocándose con el otro tren que en ese momento estaba parado.
"Estaba en el tren detenido en la estación cuando vi que otro tren se nos venía encima. Tuve mucho miedo, pensaba que el metro se nos iba a montar", dijo con voz temblorosa Alberto, un pasajero que salió de la estación.
Poco después del accidente, decenas de heridos leves se veían sentados en sillas alrededor de la entrada de la estación de metro, esperando el turno para ser atendidos, mientras que numerosas mujeres conmocionadas lloraban, constató un corresponsal de la AFP en el lugar.
Quince ambulancias se dirigieron al lugar de los hechos mientras un helicóptero sobrevolaba el lugar del accidente.
Numerosos testigos, interrogados por el canal de televisión Sky 24, que transmite en directo, hablaron del semáforo rojo.
Según la prensa, los vagones accidentados eran "muy modernos" y habían entrado en servicio hace poco tiempo y contaban con dispositivos ultra modernos.
(AFP)