Hace siete años que Paralamas, cuyos primeros discos los han convertido en una de las bandas brasileñas con más popularidad en Uruguay, no tocaba en Montevideo. Regresaron para hacer un Teatro Solís pero finalmente serán tres las veces que se suban al escenario, entre este miércoles y jueves. Bi Ribeiro, bajista del trío, habló con El Observador sobre expectativas y presente de la historia que los vincula a él, a Herbert Vianna y a João Barone.
Esto nos deja muy, muy contentos. Es un concierto que estamos preparando de manera muy especial, con muchos arreglos nuevos que son solamente para este show. Hace dos semanas que venimos pensando en este concierto solamente. Nos dicen que en el Solís no se puede hacer mucho ruido, así que no tendremos muchos amplificadores por ahí.
¿Es la primera vez que preparan un concierto de estas características desde aquel Acústico MTV en 1999?
La verdad es que muy pocas veces. Pero no necesariamente es que vamos a tener un concierto calmo. Los shows que hacemos siempre tienen un componente vigoroso, como lo tenía aquel acústico. En 2004, cuando vinimos a tocar a la ciudad por última vez, la gente lo pasó muy bien bailando. Quizá ahora será un poco más ceremonioso, para escuchar, con un teatro imponente que va a ser parte del concierto también.
En febrero se cumplieron 10 años del accidente de Herbert, que marcó la carrera del grupo. ¿Cómo ves desde la distancia ese momento?
Creo que lo rescatable de ese momento es que nunca nos pasó que íbamos a dejar de tocar, que la banda no iba a salir. De hecho, fue una gran terapia para Herbert volver a tomar la guitarra y estar con nosotros. Esto fue siempre todos juntos. La música fue una salvación no solo para él, sino para nosotros mismos. No era concebible no estar juntos y tocando. Eso permitía afrontar la otra parte de la vida, la más complicada.
¿Se ven tocando y girando tanto como lo siguen haciendo ahora?
Mirá, para esto te puedo contar algo del propio Herbert. Él no para nunca y siempre quiere más. El otro día estábamos viendo las fechas que teníamos y él siempre quiere agregar un concierto más, o conseguir más fechas en otras ciudades. No creo que Paralamas vaya a parar en algún momento. Cuando no toco con Paralamas tengo una banda de reggae... vivimos de la música y nos movemos gracias a ella.