Según un reciente estudio elaborado por el Centro de Investigación Económica (Cinve), una variación cíclica de 1% en la economía brasileña “se traduce luego de un año en una oscilación algo menor a 0,8%” en Uruguay.
La influencia del gigante norteño en la economía no sólo se da a nivel local. “Brasil actúa como líder regional, dado que las oscilaciones cíclicas en su nivel de actividad preceden en mayor o menor medida al de los restantes países del Mercosur”, concluye.
El tamaño de la economía uruguaya y su sesgo exportador llevan a que los efectos regionales e internacionales expliquen 55% de las variaciones en el ciclo económico local. El restante 45% respondería a factores internos.
El estudio realizado por los investigadores Guillermo Carlomagno, Bibiana Lanzilotta, Fernando Lorenzo y Nelson Noya bajo el título “Efectos asimétricos de los shocks externos sobre las economías del Mercosur”, será presentado en las XXIV Jornadas Anuales de Economía del Banco Central (BCU), que tendrán lugar el 5 y 6 de octubre.
TIPO DE CAMBIO.
“Brasil (es) un claro líder regional en la determinación de las paridades cambiarias, ya que lo que ocurre en dicho país se traslada a la región de manera muy rápida y duradera”, según el estudio de Cinve.
A partir de la década de 1990, la influencia del gigante norteño se hizo más pronunciada a nivel local, al tiempo que la relación entre el tipo de cambio real con Argentina se hizo más débil.
Aun así, “para el caso de Uruguay, la magnitud del traslado a sus precios relativos de cambios en la tasa de devaluación real de ambos líderes es de una magnitud similar”. En ambos casos, la internalización total de las variaciones del tipo de cambio real “tiene lugar luego de 10 meses”, de acuerdo al estudio.
“Los determinantes regionales explican 31% de la devaluación real” en los países menores del Mercosur –Paraguay y Uruguay–.
FINANZAS.
Los bonos uruguayos acompañan la tendencia de sus pares brasileños. De esta manera, un shock que afecte a los títulos de deuda del país norteño incide también en los uruguayos con un leve rezago.
Así se refiere el estudio realizado por los investigadores Mariana Ferreira, Gabriel Oddone y Sven Schaffrath de CPA/Ferrere bajo el título “Spread soberano de Uruguay, un análisis de interdependencia y de estimación de corto plazo”.
“Existe una relación de interdependencia entre Uruguay y Brasil”, señalan. “Esto implica que las noticias que inciden en el mercado brasileño son claves para explicar la dinámica del spread soberano uruguayo”.
Según el estudio, un aumento de 10% en el riesgo país de Brasil –medido a través del EMBI+ de Brasil elaborado por JP Morgan– hace crecer 5,4% el riesgo local en la misma jornada en que se produce el impacto. Sin embargo, ese incremento sigue operando “incluso ocho días hábiles después”. De esta manera, la variación acumulada luego de dos semanas llega a 8,9%, lo que indica que “las innovaciones se transmiten casi en su totalidad del riesgo soberano brasileño al uruguayo”.
En tanto, los investigadores descartan que el spread entre los bonos argentinos y sus pares estadounidenses influyan en el riesgo soberano uruguayo. Sin embargo, desde el retorno del país vecino al mercado de capitales puede apreciarse que el indicador local “precede estadísticamente al riesgo soberano argentino”.
Este fenómeno se debe a que el spread del vecino país se encuentra también fuertemente ligado al de Brasil, aunque con un mayor rezago que el indicador local.
(Observa)