Recientemente se dieron a conocer las cifras de inseguridad de noviembre, que muestran un aumento de 58% en los homicidios respecto del mismo mes de 2016. Este incremento que dejó un saldo de un promedio de un homicidio por día durante noviembre, revirtió la tendencia a la baja que mostraba este delito respecto al año pasado. También hemos seguido con interés la evolución de las rapiñas, los episodios de cajeros detonados, el video de los delincuentes festejando con armas especiales y el vistoso asalto a un camión blindado en
Sayago.
En este contexto es importante pensar el rol de la evidencia científica para mejorar las políticas de seguridad. Uruguay en los últimos años ha tenido lugar una reforma amplia en temas de seguridad, especialmente en la Policía Nacional: mejora de los sistemas de información, entrenamiento para análisis criminal, avance en las condiciones laborales, entre otras. La incorporación de tecnología fue una característica saliente: el uso de
cámaras de seguridad, sistemas de detección de llamadas, el uso de bancos de datos con terminales en poder de los agentes, y la incorporación de PredPol, un software predictivo que fue muy publicitado en Uruguay (El Observador tuvo una nota importante el 28 de diciembre de 2015, y lo comentaron el ministro Bonomi y una serie de analistas) y que se evaluaría rigurosamente. Como llegamos a los dos años de esa nota, quise averiguar la información disponible sobre esta evaluación.
¿Qué es lo que hace PredPol concretamente? Según un comunicado de prensa de mayo del 2015 del Ministerio del Interior, en 2014 la policía de Montevideo comenzó a utilizar el programa para predecir cuándo y dónde era más probable que ocurrieran los delitos. Es un software desarrollado por matemáticos de California que toma los datos del Sistema de Seguridad de Uruguay (fecha, hora, lugar y tipo de incidente) y establece áreas de 150 metros cuadrados donde hay más chances de que ocurra una rapiña. En la nota de diciembre del 2015, Ricardo Fraiman, asesor del Ministerio del Interior y coordinador del programa de gestión integral de seguridad ciudadana del BID, PredPol genera diez áreas de 150 metros cuadrados por seccional, y previo a comenzar cada turno de patrullaje, las autoridades cuentan con esa información para impartir órdenes sobre los lugares a recorrer en busca de generar un efecto disuasivo. El software toma una
base de datos que tiene en cuenta los eventos registrados en los últimos dos años, pero otorgándole más peso a los más recientes. La fórmula matemática utilizada no la conocen ni siquiera las máximas jerarquías del gobierno, dado que forma parte del secreto de sus inventores.
Fraiman explicaba que el gobierno uruguayo adquirió una licencia para el uso del software, lo que demandó una inversión de unos US$ 140.000 anuales cubriendo aproximadamente la mitad de las seccionales de Montevideo. La nota no explicaba si eso era para ahorrar dinero, o para llevar a cabo la evaluación de impacto, para ver si el programa servía.
¿Cuál fue el resultado de la implementación de PredPol? Para evaluar políticas públicas es importante identificar los efectos causales de las intervenciones, es decir qué cambios en las variables de interés (en este caso delitos) se deben a la política en cuestión y no a otras circunstancias (como por ejemplo cambios en la actividad económica o en el desempleo). Para ello, los experimentos aleatorios controlados constituyen el diseño ideal. Para este caso (no tengo los detalles pues no he podido acceder al trabajo original) se podría elegir aleatoriamente entre las seccionales de Montevideo en cuáles se usaría PredPol y en cuáles no. Luego, si se observa que el crimen cayó más en las de PredPol, se podrá concluir con bastante certeza que la caída se debió a la utilización del software. Si ese hubiera sido el procedimiento, sería el único experimento que conozco en el área de seguridad en Uruguay.
En este caso concreto, la mitad de las seccionales de policía de Montevideo fueron asignadas a PredPol, que a juicio de Fraiman, en la misma nota, había demostrado tener un buen poder de predicción. En la otra mitad de Montevideo funcionaba el método tradicional que intenta identificar los llamados puntos calientes de delitos definidos por la Unidad de Análisis Criminal local. En ambos casos, se establecieron en los compromisos de gestión pagos adicionales a los oficiales que estuvieran al menos 30% de su tiempo de patrullaje en las áreas designadas por uno u otro sistema.
En el "Documento de Marco Sectorial de Seguridad Ciudadana y Justicia" del BID, al que accedí el 28 de diciembre por la web del Banco, encontré evidencia sobre los resultados, los cuales me parece importante discutir en detalle. En este documento, coordinado por Santiso y Alvarado, se describen los resultados de un estudio de Galiani y Jaitman a publicarse en 2017 (no lo he encontrado online, ni en la web de los autores ni la del BID). Según el documento, en dos experimentos aleatorios controlados de patrullaje en Uruguay, se concluyó que los analistas del crimen con adecuado entrenamiento eran tan efectivos en reducir el delito como un software. Este resultado es sumamente interesante para pensar el rol de la tecnología en las políticas de seguridad.
Este resultado que implica que no hubo diferencias estadísticamente significativas en los delitos en las seccionales que utilizaron PredPol y las que se basaron en las predicciones de los analistas locales, son consistentes con las declaraciones de la comisario Ana Sosa, quien está al frente de la Unidad de Análsis Criminal de la Policia Nacional de Uruguay. En "La Sociedad Está conforme con el PADO," (180.com.uy del 6 de junio del 2017) Sosa destaca que la Policía dejó de utilizar el programa PredPol que usó durante dos años porque logró resultados similares con su propio trabajo con otro software. "El PredPol es un software que recogía la información del Sistema de Gestión de Seguridad Pública y con algoritmos que nosotros desconocemos pretendía predecir dónde podría llegar a ocurrir un delito", explicó. "Lo utilizábamos en 2014 y 2015, y lo utilizábamos paralelamente con el análisis de la Unidad de Análisis Criminal. Culminado ese proceso podíamos llegar a establecer que los resultados eran casi iguales, pero tenía un costo", señaló.
¿Cómo se puede utilizar la ciencia para mejorar la seguridad?
Del mismo documento del BID se desprende no solo que PredPol no tuvo resultados (estadísticamente significativos) más favorables que los analistas locales, sino también que según el trabajo de Galiani y Jaitman había una oportunidad de mejora en la distribución del personal policial en el tiempo y el espacio, ya que cuando se concentraban fuerzas especializadas para reducir robos en los lugares y turnos de mayor incidencia delictiva, éstas tenían un mayor potencial de éxito. Según el documento del BID como resultado del estudio de Galiani y Jaitman se decidió fortalecer la unidad de análisis criminal y el despliegue de una fuerza especializada con turnos de trabajo flexibles para ir a los lugares donde se concentra el crimen según la unidad de análisis criminal. Este es el origen de la estrategia actual Programa de Alta Dedicación Operativa (PADO) implementado actualmente.
De todo este asunto, es interesante que se haya utilizado un método científico para evaluar si una intervención era eficaz. Por supuesto, se mezcla la parte política, porque la utilización del software se había anunciado a cuatro vientos como la panacea, y no se comentó mucho cuando dejó de utilizarse. Sería interesante que el Ministerio del Interior hiciera públicos los datos de la intervención para poder estudiar en detalle el diseño, y los efectos. Falta evidencia científica sobre el tema, y sería interesante conocer lo que hay. En ese sentido también sería interesante que el Ministerio del Interior divulgara la evaluación misma; no es fácil conseguir que dos economistas de renombre en un área se involucren en una evaluación a nivel local.