Al tiempo que el presidente francés Francois Hollande anuncia que su país está en guerra, ¿qué se puede esperar para adelante, a partir de los atentados en París? Lo contestaron Martín Natalevich, especialista en relaciones internacionales y terrorismo, y Susana Mangana, experta en Islam y mundo Árabe, este lunes en El Observador TV.
Una nueva guerra podría "generar una nueva ola de radicalización", pero al mismo tiempo se necesita "dejarse de hipocresía" para poder resolver la situación reflexionó Natalevich. Por otro lado el experto en terrorismo explicó que el proceder de Hollande y el gobierno francés no es sorpresa ya que existe "una necesidad moral, política y emotiva de mostrarse fuertes frente a las amenazas".
Natalevich también explicó que, desde su postura, la guerra no puede ser una solución. Tampoco lo es hacer nada, sino que debe encontrarse una reacción "multidimensional" al problema.
"Acá hay gente que ha hecho la vista gorda. ¿Dónde se vendió el petróleo que está robando el
Estado Islámico?", se preguntó Mangana. A su juicio, solo con la apuesta militar no se puede combatir al grupo terrorista que el vieres 13 perpetró varios ataques coordinados que dejaron más de un centenar de muertos en París.
Natalevich, por su parte, explicó que "este golpe en
Francia tuvo dos objetivos: un mensaje de reclutamiento muy fuerte y buscar la polarización y división de la sociedad europea". También señaló que "el terrorismo funciona de manera racional" aunque parezca que su modus operandi -que incluye la autoeliminación- es irracional.
Además los analistas explicaron que el hecho de que estos atentados no hayan sido detectados por los servicios secretos está relacionado con que trabajan "a tope" hace 10 años y les faltan agentes.