Hace un mes y medio el Frente Amplio (FA) se fijó una “hoja de ruta” para discutir las diferencias internas a través de la formulación de nueve preguntas, que aún no pudo responder por falta de acuerdo.
Algunas parecen muy básicas y refieren, por ejemplo, a si se van a respetar las resoluciones adoptadas. Pero en verdad ese tópico refiere a una cuestión de fondo: quién toma las decisiones en la coalición de izquierda (ver Preguntas).
Las diferencias internas se plantean sobre todo en cómo se resuelve votar o no un proyecto de ley, y es ahí donde el Partido Comunista se paró firme y trancó el acuerdo.
El jueves pasado el tema fue discutido en el Secretariado Ejecutivo del FA. Allí los comunistas reclamaron definir los temas que deben ser debatidos en la estructura de la coalición antes de que lleguen al Parlamento.
Consultado por El Observador, el senador y secretario general del PCU, Eduardo Lorier, dijo que se trata de asuntos “políticamente estratégicos para el Frente Amplio y para Uruguay”.
Estos temas, dicen los comunistas, deben discutirse y resolverse en la Mesa Política del FA o en el Plenario Nacional, y no en la bancada parlamentaria.
Según confiaron a El Observador participantes de la última reunión del Secretariado, los representantes del Partido Comunista dijeron que no aceptarán que los diputados y senadores, en reuniones de bancada, resuelvan y ordenen qué proyectos votar.
Comunistas rechazan mandato imperativo
En el debate que realiza el oficialismo a fin de solucionar las diferencias internas, el PCU reclama que la estructura defina qué leyes se votan