Para un periodista no es cosa de todos los días entrevistar a alguien en el mismo edificio donde se está realizando un velatorio. Julio Moro, en cambio, hace casi cinco décadas que trabaja en un lugar especialmente diseñado para esta actividad. Después de terminar el liceo, ingresó a la empresa que fundó su abuelo en 1900 –primero en el rubro transporte, al que se le anexó la parte funeraria alrededor de 1919. No quiso estudiar en la universidad y su padre le dijo que la opción era trabajar en la empresa familiar. Hoy, Julio Moro y su hermano Enrique son los directores de la empresa fúnebre, a la que también se han unido los hijos de ambos. Tienen 30 empleados y su sede está ubicada en Sayago, barrio que le brindó a Luis Moro sus dos pasiones deportivas: Racing y Sayago.
¿Dudó en entrar a trabajar a la empresa familiar?
No, para nada. Siempre me encantó porque prácticamente nací en la empresa.
Con respeto y dignidad
El director de la empresa fúnebre Luis Moro, Julio Moro, habló de las particularidades del negocio, de cómo comunicar dentro del rubro y de qué manera el trabajo que realiza puede afectar su estado anímico